6 WARRIORS
El plan de Wai.
El grupo de soldados que llevaban presa a Xin, encabezado por Wai, llegó ante el doble portón del cuartel general. Los dos soldados que siempre permanecían vigilando la entrada, que iban cambiando por turnos, identificaron de inmediato al soldado de mayor rango que ellos y les dejaron paso para que llevaran a la cautiva. Xin no podía ni mirar; sentía que se le iban las fuerzas a medida que escuchaba los goznes de las puertas abriéndose para llevarla al interior… Creía que se desmayaría en cualquier momento. Pero fue obligada, una vez más, a continuar avanzando…
Los pasos de Wai y el resto de los soldados, resonaban al aproximarse al patio central. También llegaban hasta el patio exterior, donde se encontraba Feng, apoyada de espaldas y con un pie en una columna… Le llegó el estruendo de los pasos marciales y se giró para observar…
No podía creer lo que veía. Se irguió para ver mejor.
-¡Eh, mira! Ya le traen una amiguita al General para que se lo pase bien esta noche…- Decía, con sorna, uno de los soldados que andaba por allí cerca a otro que estaba a su lado, sonriendo también con cara de idiota…
Feng tuvo que controlarse para no matar a aquellos dos desgraciados… No se lo pensó dos veces y fue derecha a encontrarse con aquel maldito de Wai, al que estaba a punto de perder de vista…
-¡Wai!- Le espetó Feng, enfurecida…
Wai se detuvo; y con él toda la comitiva… Xin, al escuchar aquella voz tan familiar y querida (a pesar de que, durante un segundo, no la reconocía), comenzó a reaccionar…
-¿Qué te ocurre Feng?- Le preguntó Wai, ligeramente irritado. Era raro que abandonara su característica sonrisita aunque fuera por poco tiempo…
Feng evitaba, por todos los medios, mirar a Xin, que parecía muy débil y trataba de abrir los ojos…
-¿Es necesario utilizar a tantos soldados, tú incluido, para arrestar a una simple muchacha?- Feng tenía cuidado en elegir sus palabras…
Wai se la quedó mirando. Entonces, sonrió.
-¿Qué ocurre, Feng? ¿Acaso conoces a esta chica?- Prácticamente la interrogaba, con tono burlón…
Feng apretó los dientes de rabia. No sabía qué decir… Solo una cosa.
-No. En absoluto.
Aquellas palabras atravesaron el interior de Xin, causándole un dolor punzante que creía que no lo soportaría… Feng trataba de mantener la compostura. Wai intentó escudriñar en su rostro, buscando algún signo de emoción… Pero no encontró nada.
-Bien. Si no tienes nada más que decir, llevaremos a esta joven al calabozo, en espera de un juicio- sentenció e inmediatamente indicó a sus soldados que le siguieran…
Feng abrió la boca para protestar… Pero no fue capaz… Solo pudo contemplar con impotencia como se llevaban a su querida Xin a los calabozos… a un futuro incierto…
Huei corría en dirección a la escuela Heilong todo lo deprisa que podía… La preocupación se reflejaba en su rostro. Había tenido un mal presentimiento… Y estaba seguro de que tenía que ver con Xin…
Al cabo de un rato vislumbró el muro exterior. No tenía tiempo de llamar a la puerta y esperar a que alguien comprobase que era él y luego fuera a abrirle… De modo que fue directo hacia la entrada secreta, llevando la caña de pescar, los útiles de pesca y el cubo lleno de peces, agitándose el agua que había dentro…
Al llegar dejó las cosas en el primer sitio que encontró y buscó deprisa por todas partes con la mirada: Gavin (cómo no) dormía la siesta (para Gavin, cualquier hora era buena para dormir la siesta); y Bo estaba practicando palo largo con Yi.
-¡Iaah!- Exclamó la joven atacando verticalmente con su palo largo…
Bo lo detuvo no sin esfuerzo, sorprendiendo a Yi. Este sonrió, satisfecho. Yi, antes de hablar, también sonrió.
-Muy bien, Bo. Vas mejorando muy rápidamente- lo alabó, haciendo que Bo se sonrojara…
Este se pasaba una mano por detrás de la cabeza, sin saber muy bien qué cara poner… Entonces, se percató de la presencia de Huei. Yi, al ver a Bo, se giró y también le vio llegar…
-¿Pasa algo, Huei?- Le preguntó la joven, al ver que aquel miraba preocupado a un lado y a otro…
Huei al principio parecía ignorarles; típico en él, pensaron Yi y Bo…
-¿Dónde está Xin?- Preguntó al fin. No quería preguntarlo hasta el último momento, con la esperanza de encontrarla antes…
Yi miró a Bo un momento para ver si este tenía la respuesta; pero al ver su gesto de desconocimiento se giró de nuevo a Huei y negó con la cabeza.
-Hace rato que no la vemos. Habrá ido al mercado…- Conjeturó Yi.
La expresión de Huei se tornó más grave.
-Debemos ir a buscarla. De inmediato- sentenció.
La puerta del oscuro calabozo se deslizó con un chirrido. Xin no se veía capaz de cruzar aquel lóbrego umbral, tras el cual tan solo había un jergón de poca paja y una palangana…
-Entra- le ordenó secamente uno de los dos soldados que la custodiaban hasta allí…
Xin, sumisa, como si se hubiera olvidado de quién era, simplemente obedeció…
Y allí la dejaron, sola en la penumbra.
Cerca de la plaza del mercado del Distrito Este, Lin se encontraba maravillada ante un puesto de abalorios y objetos similares, mientras Kein estaba cerca, observando a los viandantes que caminaban cerca… Al ver a Lin, se dirigió derecho hacia ella acelerando el paso…
-¡¿Qué haces?! ¡No hemos venido para esto!- Le recordó él a ella intentando no alzar la voz…
Ella puso cara de hastío e hizo un gesto con la mano para que la dejara en paz. Kein no pudo controlarse y la agarró de la muñeca…
-Si quieres comprarte estas tonterías, ya puedes ayudarme a coger algunas monedas de los que pasan por aquí…- Le decía al oído, arrastrando las palabras…
Lin notaba que la empezaba a doler la muñeca… Pero le resultaba más desagradable tenerle tan cerca… Se zafó bruscamente y optó por hacerle caso. No le quedaba otra.
Kein notaba claramente su rechazo.
-“Pues bien que esta noche no me rechazaba…”- Rememoraba acusadoramente…
Entonces Lin vio algo que centró totalmente su atención: era Gavin. Pero estaba acompañado de aquella estúpida entrometida…
Gavin iba en primer término junto con Huei y Yi; Bo iba justo detrás. Todos miraban en todas direcciones esperando encontrar a Xin…
Kein se dio cuenta de que Lin tenía puesta su atención en algo… Y vio al tipo de aquella escuela… Intentó hacer ver que no sabía lo que estaba haciendo Lin; y se alejó… Lin miró hacia atrás para ver si Kein la miraba. No la miraba.
-“Esta vez no te me escaparás”- Se propuso la chica…
Y se escabulló tras comprobar que Kein miraba a otro lado. Pero este sabía perfectamente lo que pretendía y decidió seguirla…
Gavin, Huei, Yi y Bo dirigían la mirada por todas partes al tiempo que caminaban con paso acelerado… buscaban con la vista a Xin, sin éxito…
-Ya hemos dado tres veces la vuelta a esta zona y nada…- Dijo Gavin, deteniéndose a la vez que los demás.
Ninguno de los otros dijo nada; pero estaban de acuerdo en que allí no la iban a encontrar… Entonces Yi pensó en algo.
-Necesitamos ayuda. Vayamos a buscar a Yun- dijo mirando a Gavin…
Este asintió y se encaminaron de inmediato a la fonda del señor Leng…
Xin estaba sola en su celda. Estaba sentada en el mugriento suelo con las rodillas recogidas y abrazándolas, casi hundiendo la cara, con expresión afligida, en los brazos… Entonces algo la hizo reaccionar. Unos pasos se aproximaban produciendo eco en aquel húmedo lugar… La joven levantó la vista al ver que alguien se había detenido justo delante de ella, al otro lado de la puerta cerrada de la celda. Xin abrió mucho los ojos al reconocer al recién llegado…
-Hacía tiempo que no te veía… guapa- dijo la figura aún oculta entre las sombras con un tono que no consiguió ser de burla…
Yun estaba ayudando en aquellos momentos a Hui y a Qi en la fonda del padre de estas; a aquellas horas estaban desbordados… En un momento determinado, Yun y Hui se cruzaron, apresuradamente, ambos con las manos ocupadas… y se sonrieron. Qi estaba encantada con la nueva situación que se respiraba en la fonda…
Entonces esta se percató de que acababan de entrar nuevos clientes… Vio que se trataba de los amigos de Yun… pero no parecía que viniesen a comer… El que, si no se equivocaba, se llamaba Gavin, señalaba a Yun mirando a los demás…
-¡Ey, Yun!- Exclamó aquel.
El joven se detuvo, cargado de platos, y se giró…
-¡Hola chicos! ¿Cómo estáis?
Hui se acercó. Tanto ella como Yun notaron las expresiones serias que traían los amigos de este…
-¿Qué ocurre?- Quiso saber Yun…
Al principio nadie decía nada. Yun se fijó en la expresión de Huei: nunca le había visto tan preocupado…
-Es Xin- dijo Yi finalmente- Hace demasiado rato que no sabemos donde está…
Yun comprendía.
-¿Creéis que ha ido allí…?- Les dijo, elocuentemente.
Ahora fue Gavin quien intervino.
-Queremos pensar que no; que la encontraremos…- No sabía cómo expresarse…
Yun sabía lo que tenía que hacer. Se giró hacia Hui, mirándola con expresión casi suplicante… Pero esta lo comprendía perfectamente. La chica asintió con firmeza, sin poder ocultar la inquietud en su rostro que le había sobrevenido, y diciéndole con la mirada que no se preocupara y que hiciera lo que tuviese que hacer… Yun asintió, sonriéndole en su también preocupado rostro. Entonces se giró a sus compañeros y, tras intercambiar miradas entre ellos, salieron de allí de inmediato…
Hui bajó los brazos, llegándole la bandeja vacía que llevaba a tocarle las rodillas, mientras veía marcharse a Yun… La joven tenía un mal presentimiento…
Y entonces retomaron la búsqueda de Xin; esta vez abarcando una zona más amplia…
Se separaron: Bo miraba por las fondas cercanas; Yun se fijaba en los puestos de venta de todo tipo que había aquí y allá; Yi hacía lo propio en el extremo opuesto; Huei se desplazaba por los tejados, dominando gran parte del distrito; y Gavin recorría las calles fijándose en los viandantes, algunos de los cuales le devolvían miradas poco amistosas…
Pero Xin no aparecía. Como habían acordado, se reunieron al cabo de una hora en una pequeña plaza próxima al mercado… Estaban apesadumbrados.
-Nada- les decía Gavin al llegar en último lugar…
Por las expresiones de los otros, sabía que habían obtenido idéntico resultado…
-¿Y si ha ido allí?- Sugirió de pronto Yi.
Nadie dijo nada. Huei apretó los dientes…
En un momento determinado, pareció haber menos gente en los alrededores.
-Está en el cuartel general- les dijo una voz de alguien que no estaba allí hasta ese momento.
Todos se giraron, sorprendidos… Era Lei.
-Yo te he visto antes… Estabas con Feng no hace mucho. Enfrentándote a ella, quiero decir…- Habló Gavin, recordando…
Entonces los demás también lo reconocieron, a pesar de haberse fijado en él fugazmente la última vez…
-¿Cómo lo sabes?- Inquirió Yi.
Lei la miró, con gesto serio pero apacible.
-Lo he visto. Se la han llevado los soldados- dijo, escuetamente.
El grupo formado por Gavin, Yi, Huei, Yun y Bo no se lo podía creer.
-¿Por qué?- Dijo Bo, sin entenderlo.
Huei fue derecho a Lei y le agarró por la solapa.
-¡Lo has visto y no has hecho nada!- Le increpó, amenazadoramente…
Yun y Yi se aproximaron para separarlos…
-¡Tranquilo Huei!- Le dijo Yun sujetándolo de la manga…
-¡Suéltale!- Le ordenó Yi…
Pero Lei no se había alterado lo más mínimo. Lo cual irritó a Huei, que lo soltó con desdén… Una vez Lei se ajustó la camisa prosiguió hablando.
-Si no hubiera sido hoy, hubiera sido otro día. Todo obedece a un plan. Alguien de vuestro grupo sabrá de lo que hablo…- Aquí todos se miraron unos a otros- Lo importante es que debéis estar listos para lo que se prepara…
¿A qué se refería aquel tipo? Poco a poco, el flujo de viandantes iba aumentando…
-Oye… ¿Qué nos estás queriendo decir?- Le comenzó a preguntar Gavin…
Pero en ese preciso momento, varios transeúntes pasaron entre Lei y los demás, con Gavin al frente… Al terminar de pasar, el tipo misterioso ya no estaba.
-Pero… ¿dónde…?- Gavin miraba rápidamente a un lado y a otro…
Huei emitió un sonido como si chistara, dejando claro que aquel tío no le había impresionado…
Todos guardaron silencio unos instantes, mientras el ajetreo a su alrededor no dejaba de aumentar…
-Vamos a la escuela- dijo Gavin.
Una vez allí, fueron al lugar debajo de los manzanos donde se solían reunir.
-¿Y ahora qué hacemos?- Preguntó Bo.
En aquellos momentos todos se pusieron a pensar.
-Aquel tipo dijo algo de que alguien tenía un plan…- Recordaba Gavin…
Yi se quedó pensativa.
-Pero, ¿para qué se iban a llevar a Xin?- La joven se estaba indignando más si cabía…
Se oyeron unos pasos cercanos que ninguno se esperaba. Al mismo tiempo el recién llegado habló…
-Creo que sé lo que quieren. A mí- sentenció Han, que hizo acto de presencia ante todos…
No le acababan de comprender.
-Sabemos que te buscan… ¿pero por qué se llevan a Xin?- Preguntó Yun…
Huei escuchaba atentamente.
-La última vez que me vieron, estaba con vosotros… Y con Xin- Han les hizo hacer memoria…
Ahora lo entendían. Pero…
-Un momento… La única que te vio fue… Feng- terminó de decir Yi, consternada…
Han miró a un lado, agravándosele la expresión.
-“Pero Feng no es así…”- Se decía a si mismo…
A los demás también les costaba creer esto. Pero era lo que parecía…
Entonces, tras unos instantes de silencio, Gavin dio un paso al frente y se dispuso a hablar, recibiendo de inmediato la atención de los demás.
-Vale. Solo hay una cosa que podemos hacer.
Feng abrió los ojos. Tuvo una sensación extraña…
Gavin volvió a hablar. Aunque todos sabían lo que diría a continuación… Y estaban de acuerdo.
-Tenemos que ir al cuartel general.