viernes, 17 de octubre de 2014

6 Warriors - Capítulo 41

6 WARRIORS

¡¡Tenemos que derrotar al General!!


A pesar del esfuerzo evidente, Huei contenía el puño de Taisho con ambas manos, mientras este permanecía perplejo ante tan inesperada intervención…
-¡Es Huei!- No pudo “evitar” comentar Yun, a pesar de saber perfectamente que todos ya se habían dado cuenta…
El grupo formado por este, Yi, Bo y Han se percató de la aproximación de unos pasos… a pesar de escucharse débilmente…
Era Xin la que se acercaba…
-Xin…- Dijo Yi, comprobando con cierta preocupación el estado anímico de su amiga…
Pero esta llegó a su lado sin decir nada. Se limitó a dirigir la mirada -en un rostro ligeramente compungido- hacia donde se encontraban Huei y Taisho…
Entonces Yi se dio cuenta.
Huei apretaba los dientes por el esfuerzo, pero estaba bastante entero… Gavin, detrás de él, parecía ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor…
-¡¿De… De dónde sales tú?!- Exigía saber el General.- Con el golpe que te he dado deberías estar inconsciente varios días- Sabía que no exageraba demasiado…
Huei sonrió con desdén durante un instante, sin dejar de contener al gigante…
-Me duele la cabeza- fue su única respuesta.
Pero Taisho ya estaba harto de la actitud confiada de aquellos dos niñatos y de cómo no paraban de faltarle al respeto.
-¡Te vas a enterar!- Vociferó el General dejando de ejercer presión con un puño para atacar con el otro…
Huei -tras dirigir una furtiva mirada de reojo hacia atrás y ver que Gavin se encontraba a una distancia segura- se hizo a un lado evitando el potente ataque que dio en el vacío; acto seguido, adelantándose lo suficiente para colocarse a un lado del tipo, saltó lo bastante para llegar a la altura de su cara…
-¡Te devuelvo lo de antes, bastardo!- Exclamó el joven justo antes de propinarle un fortísimo puñetazo en la cara, después de que a Taisho apenas le hubiera dado tiempo de mirar hacia su oponente
El General, para su sorpresa -y la de los demás-, se vio desplazado a un lado por la fuerza de aquel golpe.
Huei llegó al suelo observando el resultado; había conseguido lo que quería: alejarlo de Gavin…
Taisho trataba de recomponerse; aquello ya era demasiado… Por si no tuviera bastante con uno ahora venía otro… y no servía de excusa que el amigo recién llegado estuviera más “fresco”… Otros habrían muerto seguro con el golpe recibido antes.
Taisho se giró hacia Huei y se dispuso a dirigirse a su encuentro para acabar con él… Huei, dándose cuenta de que si aquel individuo se volvía a acercar corría peligro Gavin, decidió adelantar su posición para evitar que se viera en medio…
Pero Taisho no se daba cuenta de todo esto. Solo pensaba en machacar a uno y terminar con el otro…
-¡Aaaargh!- Emitió el General, corriendo y lanzando una patada con la punta del pie, sin apuntar a ninguna parte del cuerpo de Huei en particular…
Este -saliendo veloz al encuentro de su oponente- la esquivó sin mayor problema y entró en su zona
Taisho -viéndoselo encima- trató de reaccionar… Pero él mismo se había metido en una trampa…
Huei, impulsándose desde abajo -flexionando mucho las rodillas-, “despegó” del suelo, elevando un puño como si lo quisiera llevar al cielo…
Y el puño se estrelló contra el mentón de Taisho, causándole un efecto devastador… los pies se le separaron del suelo -todo parecía ir muy despacio- mientras miraba hacia el techo cómo flotaban las gotas de su propio sudor…
-¡Bravo!- Exclamó Yun, adelantándose entusiasmado.
Los demás no daban crédito: había sido capaz de levantar a aquella mole de un puñetazo…
Pero el que estaba anonadado era el propio Taisho. Aún “suspendido”, trataba de comprender qué era lo que estaba pasando… Volvió a reprocharse a si mismo el no haber acabado con esos dos hacía mucho tiempo…
Como movido por un resorte el General volvió a centrarse, mientras posaba los pies en el suelo, levantando polvo… Huei mantenía la guardia; sabía que la respuesta sería inminente…
Y así fue. Taisho se impulsó hacia el joven, levantando el fornido brazo casi a la altura de su temible cara, preparando un golpe de revés con el canto… Huei estaba preparado… Pero entonces notó un inoportuno pinchazo en la cabeza que lo distrajo momentáneamente.
-¡¡Estúpido!!- Bramó Taisho -percibiendo lo que le pasaba a Huei- lanzando el golpe directamente a su cuello…
-¡Huei!- Exclamó Xin, muy preocupada por el gesto de dolor del joven y lo cerca que estaba aquel monstruo de él…
Huei, dolorido, tuvo el tiempo suficiente para reaccionar alzando el codo a la altura necesaria para resistir la dura mano de su contrincante… aún así se vio desplazado sin remedio a un lado…
Pero consiguió detener la inercia del impacto -pillando desprevenido a Taisho- apoyando un pie e impulsándose inmediatamente con el mismo de nuevo hacia la faz del General…
Esta vez le dio una patada con el empeine en toda la cara… provocando que aquel mirara hacia otro lado mientras escupía saliva y abría mucho los ojos… Aquel golpe había sido más fuerte que el anterior…
Sus compañeros respiraron aliviados; Xin se llegó a tranquilizar un poco…
Taisho -debido al enfurecimiento- se recuperó al instante.
-¡Maldito seas! ¡¿Es que crees que puedes derrotarme?!- Le espetó, encarándolo y lanzándose de nuevo a la carga…
Huei evitó un gancho lateral que iba de nuevo a su cabeza, agachándose y atacando a continuación; Taisho detuvo con una palma el golpe de puño que iba al centro de su rostro; aquello se convirtió en un intercambio de golpes en el que el uno atacaba y el otro esquivaba…
-¡¿Te piensas que eres muy bueno?! ¡Eso creía tu amigo… y mírale ahí!- Continuaba Taisho, sin dejar de lanzar ataques con las extremidades superiores y evitar los patéticos intentos de aquel ingenuo de volver a alcanzarle…
Las miradas de los demás se dirigieron instintivamente a Gavin, que permanecía quieto -aunque en pie-, sin parecer que respirase siquiera…
El intercambio -muy igualado- continuaba; y Taisho también continuaba tratando de desmoralizar a Huei con sus ataques verbales…
-¡Debí acabar con vosotros dos hace mucho tiempo…!- Acabó reconociendo sin pretenderlo…
Huei, que no pudo evitar bajar la guardia al no comprender a lo que se estaba refiriendo, recibió un manotazo con la palma abierta en el torso, viéndose obligado a recular… Mientras esperaba un poco para recuperarse, se preguntaba de qué estaría hablando ese tipo…
Taisho bajó los brazos, manteniéndose erguido. Ya había hablado demasiado. No tenía sentido callarse lo que estaba brotándole desde dentro…
-Cuando acabe con vosotros ya no existirá más la escuela Heilong- sentenció, produciéndose un extraño contraste entre la serenidad maligna con la que dijo aquellas palabras y el aspecto monstruoso que presentaba…
Entonces Gavin reaccionó, moviéndose levemente.
-Y ahora…- Continuó Taisho, comenzando a caminar hacia Huei- … Voy a acabar con esto para siempre- anunció.
Huei aguardaba la aproximación del General…
-Cuando me fui, juré que me entrenaría. Que me entrenaría sin descanso hasta estar preparado…- Comenzó a decir alguien, alto y claro, en aquella enorme sala…
Yun, Yi, Han, Bo, Xin, Huei y Taisho dirigieron las miradas hacia el que estaba hablando y que había acaparado la atención de todos: era Gavin.
-…Preparado para vengar la escuela Heilong- prosiguió.- Pero no sabía quién había sido exactamente el responsable… hasta ahora.
Todos -incluyendo Taisho- prestaban atención a lo que estaba diciendo Gavin. Y a cómo lo decía. Este continuó.
-No volví para perder… Lo hice para acabar contigo… ¡Hoy…! ¡¡Tú…!! ¡¡¡Serás…!!! ¡¡¡¡DERROTADO!!!!- Dijo, alzando la cabeza y mirándole directamente a los ojos…
Justo en ese instante, las velas caídas, como animadas por un viento desconocido, prendieron las maderas con las que estaban en contacto, formándose dos focos de llamas crecientes… las cuales iluminaban el rostro y los ojos de Gavin…
Su mirada había cambiado.
Taisho tenía que reconocer que aquellas palabras le habían impresionado profundamente… Pero no iba a permitir que se le notara lo más mínimo.
-¡¡Basta ya de estupideces!! ¡¡Acabaré con ambos!!- Exclamó, en tono bravucón…
Pero apenas el General echó el cuerpo hacia delante, Gavin salió disparado hacia él… Como una flecha.
Huei notó cómo Gavin pasaba a su lado a una velocidad inaudita; abrió los ojos de par en par porque no se lo podía creer…
-¡¿Eh?!- Dijo Taisho, encontrándose de pronto a Gavin delante suya…- ¡¿Pero cómo…?!- No pudo terminar.
Gavin le hundió el puño en el estómago, dejando al imponente General sin resuello. Este, a punto de vomitar, trató de atacarle como si le diera un zarpazo… Pero Gavin saltó hacia atrás, apoyando los pies lo justo para impulsarse en el mismo instante, elevándose, y darle con la planta del pie en la frente y la nariz…
Taisho, que previamente se había quedado con las rodillas flexionadas, cayó tras ser despedido hacia atrás, quedando en el suelo boca arriba tras un gran estruendo…
-“¡Es… Es increíble…!”- Pensaba Huei, aún con la mano sobre la zona golpeada…
Los demás tampoco se creían lo que acababa de hacer Gavin: había conseguido tumbar al General…
El joven guerrero permanecía en guardia; sería de un momento a otro…
-¡¡¡Uaaaaaarggh!!!- Tal como Gavin esperaba, Taisho se incorporó de un salto, abalanzándose como una fiera enloquecida sobre él…
Pero le aguardaba lleno de confianza y sed de venganza…
Taisho trató de atraparlo con ambos brazos… Pero Gavin saltó, como si le hubiese leído el pensamiento, y despareció de la vista del General…
Este -con su cara monstruosa- puso expresión de extrañeza; pero, mirando hacia arriba, no tardó en comprender lo que pasaría a continuación…
Gavin, que parecía que “flotara” en el aire, preparó el brazo, colocando el codo en posición… Taisho, alarmado, bajó la vista, tratando de apartarse de su trayectoria… Pero ya era demasiado tarde.
Gavin descendió con el codo y le golpeó, por detrás, justo en la base del cuello, mandándole de nuevo al suelo, provocando que la cara se le hundiera en el mismo…
El joven cayó a su lado. Comenzaba a pensar que ya deberían haber acabado con él…
-¿Le ha derrotado…?- Preguntó Bo…
Pero ninguno de sus compañeros sabía qué decir… Gavin permanecía a poca distancia, observándole…
-¡Gavin, tus pies!- Intentó avisarle Huei…
-¡¿Eh?!- Aquel maldito le había pillado por sorpresa…
Le agarró con una mano por uno de los tobillos; entonces sacó la cara maltrecha del boquete que había provocado en el suelo entarimado…
-¡¡No!!- Exclamó Yi…
Los demás pusieron expresión de alarma al ver con estupor el giro que había tomado la situación…
-¿Creías que me tenías… eh…? Je, je, je…- El General reía de forma inquietante…- ¡¡¡Pues soy YO el que te tiene a ti!!!- Vociferó Taisho, alzando a Gavin por encima de su cabeza…
Acto seguido le estrelló con brutalidad contra el suelo. Huei, Yun, Xin, Bo, Han… y Yi abrieron la boca, horrorizados, ante aquel terrible golpe… Temían lo peor…
El General, sonriendo, jadeaba… pero estaba satisfecho: ya debía estar muerto…
Durante unos instantes, solo se escuchaban las partículas de madera y tierra que se habían levantado caer de nuevo al suelo, en medio de una nube de polvo que ocultaba la práctica totalidad del cuerpo de Gavin… no se movía…
-Je… Je, je…- Comenzó a escucharse una risa.- Je, je, je…
Mientras se producía, Huei comenzó a esbozar una sonrisa… y con él el resto de sus compañeros… Y a Taisho le cambió totalmente la cara…
-¡¡¿Cómo…?!!- Exclamó al ver a Gavin -aún manteniéndolo sujeto por el tobillo y levantándolo- una vez se hubo disipado el polvo…
Estaba bastante magullado… pero entero y con una sonrisa desafiante… A sus amigos solo les faltó lanzar vítores y dar saltos de alegría…
Pero Taisho no iba a consentir que aquello durara más; lo volvería a repetir… ¡las veces que hiciera falta!
Entonces, justo antes de que el General volviera a estrellar el maltrecho cuerpo de Gavin contra el suelo -donde ya había un importante hueco-, apareció Huei en el momento oportuno, y golpeó con fuerza al hombro del brazo que lo sostenía…
-¡¡Uggh!!- Taisho, sintiendo el dolor punzante, tuvo que soltar a Gavin en el acto…
Este cayó al suelo. Pero, en ese momento, aprovechando que Huei estaba despistado comprobando el estado de su amigo, el General le dio una potente patada en la boca del estómago que lo mandó a varios metros de distancia, haciendo que cayera al suelo rodando y golpeándose…
-¡Huei!- Exclamó Gavin, desviando la mirada hacia este, cosa que aprovechó Taisho para darle un fortísimo puñetazo en la cara que lo mandó cerca de donde se encontraba su amigo…
Ambos hacían un tremendo esfuerzo por incorporarse, doliéndose de las partes golpeadas… Entonces dirigieron la vista al General…
Algo le estaba pasando. Su cuerpo parecía hipertrofiarse todavía más… y su cara ya era totalmente la de un monstruo…
Ahora sí que daba miedo de verdad.
-“Esta vez sí… Ese es el auténtico General…”- Se decía Han para si…
Pero lo que todos sabían era que aquella batalla no duraría mucho más…
Estaba preparando el golpe final.

viernes, 3 de octubre de 2014

6 Warriors - Capítulo 40

6 WARRIORS

Despierta el monstruo…


La mano de Taisho -que aún sujetaba la empuñadura- temblaba. El último de los trozos de la hoja destruida había caído en el suelo, junto con los demás… Gavin, a escasos centímetros de su asustado contendiente, todavía mantenía el puño en alto. El puño con el que había llevado a cabo aquella proeza…
En el suelo, aunque ya consiguiendo incorporarse, Yi tenía los ojos muy abiertos por la sorpresa… ¿Gavin había sido capaz de aquello?
Entonces la joven notó que alguien la ayudaba, sujetándola de un brazo desde atrás…
-¡Yun!- Exclamó -sin alzar mucho la voz- al ver al joven, bastante recuperado, aunque sin mirarla a ella.
Parecía que él se estaba dando cuenta en aquel mismo momento de lo que había pasado…
-¿Me estás diciendo… que Gavin ha hecho eso?- Preguntó, anonadado…
Yi devolvió la mirada de su amigo a Gavin, sin ser capaz de contestar…
Mientras Yun terminaba de ayudar a Yi a levantarse, oyeron unos pasos que se aproximaban; pero la escasa iluminación de aquel punto de la estancia no les dejó ver de quién se trataba hasta que llegó a su altura…
Era Han.
-¡Han! ¿Estás bien?- Se interesó Yun al ver al ex soldado aparecer de entre las sombras, caminando de manera que era evidente que se encontraba dolorido…
Este terminó de llegar y, antes de parar -y contestar- dirigió una mirada de incredulidad hacia la estática escena protagonizada por Gavin y Taisho, en la cual quedaba muy claro lo que había sucedido…
-¿Qué ha ocurrido?- Quiso saber de todos modos…
Pero antes de que la chica pudiera tratar de contestar, escucharon a alguien que se acercaba gimiendo y quejándose…
-¡Bo, ¿cómo estás?!- Le preguntó Yun, con su entusiasmo habitual…
Bo llegaba sujetándose en su palo para poder caminar, medio mareado…
-Aay… ayy… estoy hecho polvo…- Iba diciendo mientras avanzaba…
Los demás no estaban muy seguros de que Bo les hubiese visto u oído.
Mientras caminaba como podía, el muchacho giraba con dificultad su dolorido cuello hacia donde se encontraban Gavin y aquella mole… El pobre no entendía nada.
-Pero… Pero… ¡uy!… ¿Qué pasa? ¡Ey…!- Les llamó la atención al verles por fin…
Una vez reunidos los cuatro, dirigieron su atención al combate, aún inconcluso, sin decir una palabra más.
El General seguía temblando; y Gavin -que ya comenzaba a abrir la mano- aún permanecía en la misma posición… era como si el tiempo para ellos fuera a diferente velocidad que para los demás…
-Ahora ya estamos en igualdad de condiciones- se “atrevió” a soltarle Gavin al General…
Pero entonces este pareció reaccionar. Poco a poco, sin dejar de apretar los dientes, fue bajando ligeramente la vista -como si fuese a mirar hacia abajo- hasta que dejaron de vérsele los ojos… Entonces Gavin observó que, de pronto, dejó de temblar. Y cerró la boca, en un gesto duro pero menos tenso…
-¿Que estamos en igualdad de condiciones, dices…?- Comenzó a decir, elevando progresivamente la voz…
Gavin se dio cuenta, con un gesto de alerta, de que aquel tipo temible estaba volviendo en si…
Súbitamente, el General lanzó fuertemente a un lado lo que le quedaba de su Gran Sable, a la vez que abría los ojos como una fiera salvaje…
-¡¡¡Yo te enseñaré si estamos en igualdad de condiciones!!!- Rugió, de forma terrible…
Han se dio cuenta de algo.
-¡Gavin! ¡Ten cuidado! ¡Ahora ya no es el mismo de antes!- Trataba de avisarle…
Este, que había girado la cabeza hacia Han, no entendía muy bien a lo que se refería; volvió a girarse hacia su enemigo… Entonces Gavin se percató de que pasaba algo extraño
El General ahora parecía estar haciendo un terrible esfuerzo; apretaba los dientes y tenía los ojos en blanco… los chorros de sudor le resbalaban por el cuello y los músculos de los brazos, los cuales poco a poco parecían hipertrofiarse… el suelo bajo sus pies comenzaba a agrietarse de forma cada vez más visible…
-¿Qué… Qué le ocurre…?- Comenzaba a alarmarse Gavin, preguntando a Han…
Yi -con un boquiabierto Bo a su lado- también lo miró, esperando su respuesta… Pero Han no pudo contestar; hasta aquel momento pensaba que eran habladurías…
Mientras tanto, aquel tipo parecía ir volviéndose más corpulento, si cabía… Ahora mostraba más los dientes, emitiendo un sonido desde dentro que iba en aumento, con una faz que daba auténtico pavor…
-Es como… un monstruo…- Dijo Yun, con cierta congoja…
Parecía que el estado del General se había “estabilizado”… Gavin no llegaba a estar en posición de guardia, aún inquieto por lo que estaba viendo…
Entonces el General -con los ojos ya permanentemente en blanco- sonrió. Ampliamente.
-¿Eh?- Se extrañó Gavin.
Pero antes de que este pudiera decir o hacer nada, Taisho llegó hasta donde se encontraba de un impulso -a una velocidad asombrosa- y le asestó un tremendo puñetazo en la cara…
-¡Gavin!- No pudo evitar exclamar Yi…
Gavin salió disparado hacia la pared más cercana… estrellándose en la misma de espaldas. El joven, dolorido y medio abriendo un ojo, vio que cerca, sobre su cabeza, había varias de las múltiples velas que estaban repartidas por la amplia sala…
Pero antes de que pudiera recuperarse, Taisho surgió como un torbellino y le volvió a golpear… Esta vez en el estómago. A Gavin se le abrieron más los ojos y se le hinchó la boca, expulsando saliva, mientras la pared a su espalda se agrietaba, cayendo algunos cascotes… y las velas de arriba se movían peligrosamente…
Cuando el nuevo Taisho llevó el otro puño atrás -con los músculos retorcidos- para terminar de machacar a Gavin, este reaccionó a tiempo y saltó a un lado, con el espacio justo para evitar el consiguiente impacto, que acabó alcanzando a la superficie ya “castigada”…
Ahora sí que la grieta terminó de abrirse, alcanzando a la parte superior… donde saltaron las velas -con sus soportes-, cayendo al suelo semiocultas por el resto de escombros…
Pero ni Taisho -que giró la cara en busca de Gavin- ni nadie advirtió esto. Fue algo que pasó totalmente desapercibido…
Gavin terminó de “aterrizar”, aún tratando de recuperar el resuello, mientras el General, implacable, volvía a impulsarse para ir tras él…
Casi antes de tocar con los enormes pies en el suelo, atacó con el puño cerrado -el que tenía más cerca de la pared- hacia la testa de Gavin… el cual se agachó por los pelos, golpeando el mazazo de nuevo en el muro… Los demás advirtieron que la estructura de la edificación comenzaba a resentirse…
Aquel monstruo tenía demasiada fuerza, pensó Gavin.
Y lo comprobó de primera mano al darle aquel un patadón con toda la planta del pie -que Gavin a duras penas consiguió bloquear cruzando los brazos delante con los puños cerrados-, empujándolo hacia atrás…
El joven aún derrapó un par de metros antes de detenerse completamente; aquel tipo lo miraba con sus ojos blancos…
-¿Qué pasa? ¿Ya no te atreves a acercarte?- Le decía -en tono burlón pero desdeñoso- Taisho con un tono de voz más grave que antes -también hipertrofiado- y un ligero asomo de sonrisa en su rostro apenas iluminado…
Gavin avistó que, detrás de Taisho, en el suelo y a no mucha distancia de este, algo iluminaba con dificultad, una luz danzarina que parecía medio tapada por los pedazos de pared que habían caído antes… Pero Gavin -sin darle tiempo a pensar- se olvidó de ello al momento.
A ras de la pared, como él mismo se encontraba, llegaba “planeando” el General… parecía mentira que pudiera moverse tan ágilmente con aquella nueva envergadura…
En consecuencia, Gavin decidió abrir espacio y saltar a un lado, para alejarse de la pared lo máximo posible…
Pero entonces ocurrió algo que no se esperaba. Taisho, en pleno “vuelo”, viendo cómo aquel mequetrefe con aires de superioridad seguía huyendo de él, se impulsó de súbito contra la pared -más bien fue una patada- y cruzó la distancia que lo separaba de Gavin -también este sin tocar todavía el suelo- a la velocidad de un proyectil… provocando la caída de otra vela sobre el suelo de madera…
-¡Uaaah!- Exclamó el joven al ver cómo Taisho se le echaba encima…
Entonces el General le dio con el canto de la mano en el brazo, en la zona superior, provocando -mientras los segundos parecían ir más despacio- que se le pegara al cuerpo de forma inevitable y dolorosa… A Gavin se le perdió la mirada al mismo tiempo que sentía el tremendo golpe, notando cómo el brazo le quedaba sin fuerza…
Se estrelló contra el suelo, dando varios giros laterales, ante la expresión de alarma de sus compañeros… Taisho, aún con la mano en canto, sonrió satisfecho al tocar con el primer pie en el suelo… Pero la sonrisa le duró poco.
Gavin -no sin esfuerzo- comenzaba a levantarse, sujetándose el brazo dañado, que parecía dormido…
-“No está roto… pero no podré usarlo en un buen rato…”- Comprobó…
Ahora sus compañeros respiraban aliviados; parecía como si no se pudiese acabar con Gavin…
A Taisho comenzó a pasársele por la cabeza que, a pesar de estar utilizando toda su fuerza -habiéndose visto obligado a ello, además-, no acababa de quitarse de en medio a aquel maldito niñato…
Eso tenía que solucionarlo ya.
Sin pensárselo más, comenzó a moverse, acelerando el paso hasta correr, hacia Gavin…Este, que se había quedado ligeramente distraído con el estado de su brazo, abriendo la boca por lo inesperado, levantó la vista demasiado tarde… Taisho lo “arrolló”, agarrándole con la manaza en la cara, sin dejar de correr, y llevándolo a toda velocidad -sin rozar apenas el suelo- hacia la pared contraria…
-¡Oh, no! ¡Tiene que conseguir soltarse!- Advirtió Han…
Los demás seguían muy preocupados la escena…
El General estaba llegando a la otra pared… con Gavin atrapado en su “garra”… Lo iba  a aplastar…
-“¡No puedo respirar…!”- Pensaba Gavin, tratando de zafarse…
Pero Taisho ya veía el muro… Sin poder contener una exagerada sonrisa maníaca -y sin parar de avanzar a toda velocidad-, llevó la mano con la que sujetaba a Gavin un poco hacia atrás, con el fin de prepararse…
-¡¡Voy a aplastarte como a un huevo!!- Le anunció…
Gavin sabía que era el momento…
El General, prácticamente con todas sus fuerzas, dirigió la mano hacia la pared… Contra la pared.
Y la mano se hundió en el muro. Aparecieron grietas que no dejaron de crecer durante unos instantes… cayó polvillo del techo incluso…
-Je… je je… je je je je… ¡Je je je! ¡¡Ja ja ja ja…!! ¡¡¡Jua, ja, ja, ja, ja, ja!!!- Se puso a reír Taisho, inmerso todavía en una nube de polvo y chinas…
Entonces extrajo la mano -agarrotada- del agujero… el polvo se disipaba… Y dejaba al descubierto lo que había ocurrido.
-¡¡¡¿Eh?!!!- El General ya no podía abrir más los ojos…
La mano, aparte de polvo… no tenía nada más. No había sangre… ni nada por ninguna parte…
Entonces Taisho se giró, incrédulo. Y ahí estaba: Gavin seguía recuperando el aire -aquel idiota había estado a punto de asfixiarle- cerca del suelo, con las rodillas flexionadas y la mano sana apoyada…
-Yi, ¿te encuentras bien?- Le preguntó Yun.
Esta, sonriendo por ver sano y salvo a Gavin, al principio no sabía a lo que se refería; entonces se dio cuenta de que una lágrima le resbalaba por la mejilla sonrojada… Se apresuró a secársela con el dorso de la mano. Yun, que no comprendía nada, devolvió su atención al desarrollo de aquel combate…
-¿Cómo… Cómo lo has hecho…?- Aún transformado, Taisho volvía a temblar…
Pero a Gavin no le apetecía decir nada provocador… lo había pasado realmente mal hacía un momento…
En ese instante, Taisho, sin pensar, por impulso, atacó…
Gavin veía como se aproximaba de forma sorprendentemente atolondrada… Tan solo tuvo que incorporarse, saltar y propinarle una patada en el centro el pecho -como le había dado él antes-…
El General se estampó de espaldas en la misma pared contra la que había intentado chafar a Gavin momentos atrás… y se agrietó todavía más…
A aquellas alturas, los compañeros de Gavin daban por hecho que tenía al General contra las cuerdas… Yun estaba a punto de darle gritos de ánimo cuando -un segundo después de que el General se “despegara” del muro- vio a su amigo: algo iba mal.
La última acción que había llevado a cabo Gavin le había agotado… y eso unido al lamentable estado de su brazo no era buen augurio precisamente… El General, a medida que avanzaba, se iba dando cuenta de esto… ahora le tenía…
-¡Gavin, cuidado!- Le gritaba Yun.
Yi notaba como el corazón se le aceleraba. Bo estaba con la boca abierta, aterrado. Y Han estaba a punto de darlo todo por perdido…
Taisho -que también acusaba los golpes recibidos- comenzó a acelerar el paso… solo pensaba en acabar con Gavin de una vez por todas…
Este ni le miraba. Estaba tan exhausto que no sabía ni donde estaba…
Taisho, que ya corría, se aproximaba con todo su ímpetu con el puño en alto…
Pero Gavin no oía los gritos de sus compañeros.
El golpe de puño ya iba derecho a su cabeza… era inminente… Yi cerró los ojos.
Los mantuvo apretados durante unos instantes. Y, al no oír nada, comenzó a abrirlos lentamente…
Entonces los abrió mucho. Y no podía estar más agradecida.
Ante la sorpresa de todos -excepto de Gavin, que seguía con la vista hacia el suelo- apareció Huei, que sostenía con ambas manos el enorme puño de Taisho, el cual no se lo podía creer…