jueves, 3 de mayo de 2012

6 Warriors - Capítulo 11

6 WARRIORS

Yi contra la araña.


-¿Dónde?- Preguntó Gavin mirando hacia delante, hacia la gente que venía hacia ellos.
Huei no dijo nada; pensaba que no conseguiría nada señalando…
Entonces, el joven del pelo gris, que seguía caminando con paso no muy lento, se percató de algo… Miró hacia el frente. Primero no reaccionó; pero al ver a Huei… y a Gavin al lado, abrió mucho los ojos y se detuvo, quedando en tensión…
-¡Maldita sea! ¡¿Por qué no…?!- Exclamaba para si mismo, extrañado y con rabia…
Entonces se cruzó con la mirada de Huei. Desde la distancia, el hipnotizador veía claramente sus intenciones en sus ojos… Salió corriendo en dirección contraria.
-¡Se escapa!- Exclamó Huei yendo en su busca.
Gavin vio más adelante al joven del pelo gris corriendo a toda velocidad mientras iba mirando de vez en cuando hacia atrás… y fue corriendo en la misma dirección que Huei.
-“Hombre, así, de lejos… la verdad es que sigo sin acordarme”- reconoció Gavin…

Yun permanecía en guardia frente a aquel tipo extraño que decía que le habían encargado matarle…
-¡¿Y quién te lo ha encargado?!- Preguntó, aunque se le pasaba por la cabeza una posibilidad…
Yun percibió, aún con la lona cubriéndole la cabeza y un pañuelo la boca, que aquel tipo reía por lo bajo…
-Por lo visto, un viejo “amigo” tuyo que tiene algunas cuentas pendientes, ju, ju, ju…
Yun confirmó que no se trataba de ningún marido vengativo… Tenía que ser aquel al que estaban buscando.
-Dime… ¿Estás hipnotizado?- Preguntó Yun, dándose cuenta mientras formulaba la pregunta de que no tenía mucho sentido hacérsela…
El tipo se extrañó.
-¿De qué hablas?- Preguntó sin tener ni idea de a qué se refería.
Yun se había dado cuenta de que aún en caso de que estuviera hipnotizado no se lo diría… Más que nada porque no sería consciente de ello.
Entonces, Yun percibió que aquel tipo se ponía en tensión; se disponía a atacar.
Yun se preparó, e inmediatamente su contrincante se lanzó nuevamente al ataque con su garra metálica…
Le atacó oblicuamente, pero Yun lo esquivó; a continuación le intentó alcanzar horizontalmente, hacia fuera... pero Yun volvió a saltar, esta vez pasando por encima de su rival hasta llegar al otro lado. El tipo se giró de inmediato y se lanzó de nuevo al ataque intentado atravesar a Yun con las garras… Y este lo esquivó propinándole una patada en el cuerpo que hizo que el tipo diera unos pasos atrás, ligeramente aturdido, mientras se le deslizaba la lona al suelo.
El tipo era más alto que Yun; vestía un chaleco negro, sin camisa, pantalones verde claro, un cinturón ancho lila y zapatillas sencillas negras; su pelo era una cresta de largas y gruesas puntas color castaño rojizo que caían. Su columna vertebral parecía más larga de lo normal e iba ligeramente encorvado… Yun observó que en la otra mano llevaba otra garra igual.
-Muy bien… Ya me molestaba…- Dijo al recuperar la posición sonriendo burlonamente hacia Yun.
Este volvía a adoptar la posición de guardia esperando el próximo ataque…

Yi observaba a aquella chica que sonreía de forma maliciosa mirándola de arriba abajo.
-Tengo que reconocer que no estás nada mal…- Dijo la joven de ojos negros con un tono que decididamente incomodó a Yi…
La gente pasaba al lado de ambas a paso normal; pero algunos viandantes se fijaban en el abanico metálico que aquella joven tenía extendido y se apartaban alarmados acelerando el paso…
Yi se fijó en que aquel abanico, extendido, recordaba la tela de una araña.
-Me gustaría saber si nos conocemos…- Le dijo Yi intentando ignorar aquellos ojos que la recorrían una y otra vez…
La joven sonrió aún más.
-Tú seguro que a mi no… pero yo a ti sí- terminó de decir tornándose su expresión más seria.
Yi se puso en guardia al ver que aquella joven se ponía en tensión… Ahora la gente ya se daba cuenta de que debían apartarse de allí…
Durante unos instantes se miraron fijamente a los ojos; ahora la joven desconocida no sonreía en absoluto. Un odio iba creciendo en su mirada… Yi podía percibirlo…
Súbitamente, la joven de los ojos negros se lanzó hacia Yi atacándola con el abanico metálico; esta lo esquivó una vez… y luego varias veces más… Su contrincante iba aumentando la velocidad de sus ataques; el abanico sonaba al cortar el aire… Finalmente, Yi bloqueó certeramente la mano que sostenía el abanico con la parte superior de la muñeca. Aquello hizo que la joven se detuviera, entre sorprendida e irritada… Miraba a Yi, que mantenía la guardia con los brazos y las palmas extendidas.
-Veo que sabes luchar…- Dijo sonriendo ligeramente; aunque se trataba de una sonrisa falsa…
Yi esperaba que volviera a atacar, sin moverse.
-Me da igual cuales son tus motivos; pero si me atacas atente a las consecuencias…
Ahora la joven borró la sonrisa falsa de su rostro y mostró su verdadera expresión. Estaba furiosa.
-¡Veremos como acaba esto!- Exclamó al tiempo que se lanzaba de nuevo al ataque esgrimiendo el abanico.
Comenzó a lanzar ataques indiscriminados desde todas direcciones y ángulos, a gran velocidad; Yi iba esquivando algunos y deteniendo y desviando otros usando las palmas y las muñecas… Esto irritaba cada vez más a la joven…
-¡Iaaa!- Exclamó la rival de Yi atacando con todas sus fuerzas; esta lo esquivó por poco, aunque notó como le rasgaba la manga corta de su blusa…
 Yi fue hacia atrás. La joven cada vez tenía una mirada más maníaca… Yi notaba su pelo suelto pegado a la frente por el sudor…
La joven volvió al ataque con el mismo ímpetu del golpe anterior… y Yi continuó deteniendo y esquivando, cada vez con más dificultad, y notando nuevos tajos en su ropa…
Entonces, cuando la joven se había confiado lo suficiente y pretendía acabar con su objetivo, Yi reaccionó deteniendo su mano atacante con un golpe con el canto de la mano y empujó a la joven con un golpe de palma con la otra, mandándola varios metros hacia atrás.
La joven no se lo podía creer. Yi mantenía la guardia, intentando recuperarse sin mostrárselo a su rival…
Entonces una nueva sonrisa falsa se dibujó en el rostro de la joven al tiempo que plegaba su abanico bruscamente con un nuevo sonido metálico. Yi se preguntaba que haría ahora…
-Veo que contigo me tendré que emplear a fondo…- Dijo manteniendo aquella falsa sonrisa que estaba a punto de desaparecer en cualquier momento…
Y entonces, ante la sorpresa de Yi, vio aparecer una especie de aguijón de uno de los extremos del abanico.
La joven rió al ver la expresión de sorpresa de Yi.
-Ahora sentirás mi picadura…- Dijo sonriendo malévolamente.

La gente apenas se apartaba cuando intentaban pasar Huei y Gavin; y el hipnotizador no lo tenía mucho mejor… hasta que comenzó a empujar a los que se “interponían” en su camino. Esto comenzó a causar revuelo alrededor; Gavin y Huei casi tenían que esquivar a los viandantes zarandeados por aquel al que perseguían…
-¡Si que corre!- Exclamó Gavin.
-¡No se nos puede escapar!- Contestó Huei.
La persecución duraba ya varios minutos y la calle subía y subía. Al allanarse el terreno parecía haber menos gente… pero esto lo aprovechó aquel joven escurridizo para huir más deprisa.
-¡Si huyes es peor! ¡No veas las ganas que te tiene este…!- Dijo Gavin al hipnotizador desde lejos.
Huei ignoró el comentario y continuaron corriendo intentando atraparle.
Poco a poco iban alcanzándole; el joven del pelo gris se daba cuenta de esto y comenzó a fijarse en los transeúntes que tenía más próximos. Se dirigió a varios de ellos y les tocó con el dedo índice entre los ojos al tiempo que les miraba fijamente durante menos de un segundo.
-“Debería bastar para entretener a esos dos…”- confiaba el perseguido.
Contó cinco individuos.
Gavin y Huei pensaban que estaban a punto de alcanzarle, ya que habían notado que se había enlentecido considerablemente…
-“Debe estar cansado”- pensó Gavin.
Pero Huei había creído ver que aquel cobarde hacía algo extraño que comenzaba a traerle algunos recuerdos…
Entonces, para sorpresa de Gavin y confirmación de Huei, vieron dirigirse hacia ellos a aquellos a los que el hipnotizador había tocado en la frente; tenían la mirada perdida y se dirigían hacia ellos lentamente y con los brazos y las manos levantados con intención de agarrarlos. Les bloqueaban el paso.
-¡Maldita sea! ¡Sin tuviera aquí mi sable…!- Exclamó Huei pensando en voz alta.
-¡Huei!- Le recordó Gavin.
-¡Lo sé! ¡Lo sé!- Rectificó…
Los hipnotizados se dirigían hacia ellos sin detenerse… Gavin y Huei pensaban en la manera de pasar a través de ellos sin detenerse… y sin hacerles daño.
-¡Solo hay una manera de pasar!- Dijo Gavin.
-¡Sí!- Respondió Huei adivinando sus intenciones.
Al llegar a la altura del grupo de los hipnotizados, ambos saltaron para pasar por encima de ellos, a pesar de que estos elevaban los brazos e incluso intentaban saltar para atraparlos…
Huei ya iba a llegar al otro lado… pero Gavin no había calculado bien el salto y se encontraba a punto de caer sobre uno de los hipnotizados… Entonces apoyó el pie sobre la cabeza del que tenía detrás y se impulsó para llegar al otro lado.
-¡Lo siento!- Dijo al llegar al suelo sin estar muy seguro de haber sido escuchado.
Gavin y Huei siguieron corriendo.
-Creía que no teníamos que hacerles daño…- Dijo Huei en una especie de recriminación.
-Ya, ya…- No supo qué más decir Gavin.
Avistaron al hipnotizador más adelante; este se giró y, enfadándose, aceleró, provocando que Gavin y Huei aumentasen también la velocidad…

Ya nadie pasaba al lado de ambas. Yi y la joven estaban frente a frente. El aguijón brillaba bajo algún rayo que atravesaba las nubes que tapaban el sol…
-Este aguijón contiene el veneno de una araña que vive muy lejos de aquí, al oeste. Causa un gran dolor en el punto donde se clava y poco a poco te va paralizando…- Yi escuchaba con atención- Pero si te lo estás preguntando, no, no es mortal… La mortal soy yo- sentenció.
Yi intentaba concentrarse; si le alcanzaba con el aguijón estaría perdida…
La joven se lanzó al ataque dispuesta a clavarle el aguijón… Yi estaba preparada… Esquivó el primer ataque, y el segundo, y el tercero… pero el cuarto le rozó el brazo. Yi abrió mucho los ojos pero comprobó de inmediato que el aguijón no se había clavado… Entonces le dio una patada en el estómago y la joven reculó llevándose una mano.
-¡¿Cómo… Cómo te atreves?!- Dijo enfurecida.
Y volvió a atacar. Y Yi volvía a esquivar todos los ataques; el último lo apartó de un manotazo. La joven abrió mucho los ojos; ya no pensaba… Atacó indiscriminadamente ante las continuas esquivas de la chica… hasta que, cuando el aguijón se dirigía a su cuello, agarró el abanico; golpeó con la palma en la muñeca de su rival y la desarmó… La joven de los ojos negros dio unos pasos atrás.
Yi lanzó el abanico a un lado, lejos del alcance de la joven. Esta lo miraba, y luego a Yi, con un odio intenso…
Entonces la joven recordó algo que había sucedido unas semanas atrás.
Estaba en una fonda solitaria del camino. Salía de su habitación después de retocarse el maquillaje; entonces, al llegar al vestíbulo, vio al joven del pelo gris que miraba con los ojos muy abiertos, sorprendido, al otro lado de la puerta que llevaba a la zona del comedor.
-Yi…- Escuchó que decía el joven para si.
La joven se aproximó lo suficiente, sin que su acompañante se diera cuenta, para ver al otro lado. Y la vio. Y vio como aquel con el que iba la miraba. Ella estaba hablando con la dueña de la fonda, una mujer mayor. Aquella tal “Yi” salió de la fonda. El joven del pelo gris pareció quedar muy afectado, aunque intentó disimularlo al verla a ella.
-Ah… Eres tú…- No parecía excesivamente contento de verla- Mañana partiremos. Voy a dormir un rato- dijo y volvió a la habitación.
La joven se acercó a la señora y le preguntó por aquella chica.
-Me preguntaba cuanto quedaba para llegar a Changshia…- Le contestó.
-“Changshia… Yi… Yi…”- Aquel nombre se repetía en su mente una y otra vez…
Y ahora la tenía delante. Y la había desarmado.
-¡No te saldrás con la tuya!- Exclamó, como ida, al tiempo que se lanzaba al ataque. Yi se puso en guardia.
La joven luchaba muy bien; aunque de forma un poco atolondrada… Lanzaba puñetazos y patadas que Yi iba deteniendo con las palmas y las piernas respectivamente. Pero la joven no cejaba en su empeño; Yi se preguntaba qué era aquello que la movía a atacarla de aquella manera…
-¡Iaaaaa!- Exclamó la joven lanzándole un puño con todas sus fuerzas a la cara de Yi…
Esta lo detuvo con la mano contraria y le dio un puñetazo en gancho, fuerte y preciso, en la boca del estómago. La joven sintió el tremendo impacto… sus pupilas se difuminaban…
Perdió el conocimiento cayendo sobre Yi, que se quedó sosteniéndola…

El hipnotizador ya no podía más… aunque creía haberles perdido de vista. Entonces se encontró ante un callejón sin salida. Alarmado, comenzó a escuchar unos pasos detrás de él: Gavin y Huei caminaban tranquilamente a su encuentro.
-Estás atrapado- dijo Huei cercándole con la mirada junto a Gavin…

Han se había dirigido hacia donde había escuchado, a lo lejos, unos ruidos extraños… Y vio, a varios metros de distancia, a Yun saltando y esquivando una y otra vez los ataques de las mortíferas garras de su rival, seguramente el tipo al que seguía… Decidió mantener la distancia y observar.
-¡Deja de saltar de una vez! ¡¿Es que solo sabes hacer eso?!- El tipo extraño se estaba hartando…
Yun no dijo nada. No pensaba cambiar de estrategia.
Entonces, el tipo extraño miró hacia la vasija rota; ya no derramaba su contenido… pero vio que estaba a la suficiente distancia de Yun. Ante el desconcierto de este, se dirigió hacia la vasija rápidamente y la terminó de romper con un puñetazo. Entonces el agua llegó hasta los pies de Yun, que comprendió demasiado tarde lo que su adversario pretendía…
Este se abalanzó saltando con ambas garras extendidas a los lados.
Yun intentó saltar… pero resbaló y cayó hacia atrás mientras veía a aquel tipo caer hacia él con las letales garras brillando amenazadoras…

No hay comentarios:

Publicar un comentario