viernes, 12 de septiembre de 2014

6 Warriors - Capítulo 39

6 WARRIORS

Sable frente a Gran Sable…


El sonido del metal deslizándose de forma continua, resonó a lo largo y lo ancho de la amplia estancia, perdiéndose el sonido más allá de los muros del cuartel, en la oscuridad de la noche… El arma de gran envergadura aparecía amenazadora ante los ojos de Gavin, consciente de que aquello era realmente peligroso para su integridad física… Sin pensarlo más, desenfundó la suya, adoptando de inmediato la pose de guardia correspondiente…
Yi -que había conseguido recuperarse lo suficiente para darse la vuelta en el suelo-, contemplaba con estupor la figura temible del General sujetando aquella hoja descomunal, con la que amenazaba el cuerpo de Gavin…
-“Gavin…”- Pronunció en sus pensamientos.
Quería decirle algo… que se fuera corriendo, que huyera poniéndose a salvo… Pero no pudo articular palabra.
Taisho comprobó con conformidad cómo la expresión de aquel muchacho ya no denotaba la misma confianza que hacía unos instantes. La verdad era que hubiera preferido no llegar a aquel extremo; no debería haber sido necesario…
Pero ahora solo quería destrozarle.
Gavin percibía las intenciones de su enemigo. Sabía que debía poner todos sus sentidos en el siguiente embite… o estaría perdido.
Entonces Taisho comenzó a cerrar lentamente los ojos. Y cuando los tuvo cerrados del todo los abrió súbitamente, mucho…
Gavin se preparó… Iba a atacar.
La hoja del sable sonó en el aire, al ser blandida por el General mientras este separaba los pies del suelo en un salto hacia delante, con el que pretendía hacer desaparecer a aquel chaval de un modo u otro…
Gavin afianzó su posición, extremando la guardia, preparado para hacer frente a lo que viniese…
El General lanzó al fin un tajo oblicuo -casi horizontal- buscando el cuello de Gavin… Este se agachó, abriéndose de piernas casi del todo, lo suficiente para evitar el corte que le rozó el pelo…
Inmediatamente, el tipo -acompañando al sable en su fuerte inercia- lo llevó delante, arriba, con la intención de partir en dos mitades a aquel joven confiado en exceso momentos atrás… pagaría por ello…
Gavin se percató de esto enseguida… Debía apartarse o no lo contaría… De un brinco, juntó las piernas y, flexionando aún más las rodillas para impulsarse, saltó a un lado, evitando justo a tiempo el implacable filo del Gran Sable, que se hundía en el suelo de forma contundente…
Taisho no pararía hasta que lo atrapara. Se giró y le lanzó desde su posición, de lado, un nuevo tajo horizontal… sin apuntar a ninguna zona en concreto…
Gavin, que lo vio venir, saltó y -al ocurrírsele en aquel instante- decidió hacer algo que ya le había funcionado antes: calculó el salto para caer sobre la hoja -ahora en posición horizontal- y logró posarse sobre la misma sin excesivas dificultades. Emprendió la carrera en equilibrio sobre la misma y saltó derecho a propinar una patada en la cara de Taisho…
Pero este, que ya se lo veía venir, le conectó un brutal golpe de puño -vertical- que hizo que Gavin saliese despedido dando vueltas en el aire…
Yi se echó adelante, muy preocupada tal y como se reflejaba en su rostro…
Pero Gavin consiguió “aterrizar” a pesar del descontrol inicial…
Entonces alzó la cabeza. Tenía a aquel enorme individuo ante él, con ambas manos sujetando el imponente sable sobre su cabeza… Gavin ni siquiera estaba en guardia, aún con las rodillas flexionadas… Yi quería gritar; pero estaba tan asustada que no le salía la voz… El sable descendió implacable sobre su objetivo.
Un choque de metales reverberó en la sala; llegando más lejos…
Yi, que casi había cerrado los ojos en el último momento apartando la mirada, la devolvía al lugar donde había tenido lugar el encontronazo… Una sonrisa se dibujó en su cara al ver que Gavin sostenía como podía el sable de su contrincante con el suyo propio, valiéndose para ello de ambas manos… Aunque, al ver la expresión de Gavin, dejó de sonreír de inmediato…
El joven guerrero, apretaba los dientes por el tremendo esfuerzo que tenía que realizar para que aquel filo amenazador no le tocase en la cara… el sudor le caía hasta el cuello y notaba como las manos se le humedecían con el que le caía por los brazos… el sable comenzaba a temblarle al estar el General ganándole la partida…
Entonces a Gavin se le ocurrió una idea.
Sin dejar de contener el arma de su contrario -y de forma inesperada- asestó una patada, con la planta del pie, sobre su propio sable… Ante un sorprendido General, Gavin consiguió crear un leve “vacío”; suficiente para salir de allí con un salto hacia atrás…
Taisho -recuperando su posición inicial, aunque ahora allí no había nadie- pasó de la sorpresa al enojo contenido… Aquel niñato no debería seguir vivo, ahora que estaba haciendo uso de su famoso sable…
Pero Gavin -jadeando ligeramente-, se encontraba ante él, preparado de nuevo para lo siguiente…
-Veo que eres muy espabilado tú…- Le espetó Taisho, sin asomo de tono jocoso…
Gavin se limitó a guardar silencio, concentrado en recuperarse, sin apartar la mirada de aquel tipo tan fuerte…
-“Tiene mucha fuerza…”- No le gustaba reconocerlo, pero estaba comenzando a perder la confianza…
Observaba aquel sable; si volvía a atacarle de la misma manera… no estaba seguro de si sería capaz de resistirlo nuevamente… El sable… El Gran Sable…
¡Pues claro! Gavin cayó en la cuenta de algo… Algo que -estaba seguro- funcionaría.
Llamando la atención de Taisho, Gavin adoptó por enésima vez su posición de guardia… Aquel observó que este había dejado de respirar agitadamente; parecía irritantemente más tranquilo…
Pero Gavin no estaba relajado, precisamente. Se hacía cargo de que era con total certeza su última posibilidad de seguir combatiendo…
Taisho no tenía ni idea de lo que aquel jovenzuelo estaba preparando… ¿Qué demonios se le estaría pasando por la cabeza?
Gavin permanecía muy concentrado; cada vez más…
Entonces, como un “flash”, Taisho tuvo una revelación… que desechó de inmediato por absurda. Aquello no podía ser de ninguna de las maneras…
Gavin estaba prácticamente preparado para llevar a cabo lo que se había propuesto… Se lo jugaba todo a una carta.
Taisho no quería aceptar la idea que cada vez se hacía más fuerte en su mente… Así y todo, se preparó para lo que fuera que fuese a hacer su -se repetía- desigual contrincante…
Gavin se movió. Se terminó de preparar para actuar. Taisho advirtió esto. Le esperaría.
Tras un leve gesto para tomar impulso, Gavin “voló” hacia adelante.
-¡Aaaaaaaa!- Exclamaba el joven guerrero mientras se aproximaba atravesando el aire hacia su corpulento adversario…
Taisho, al principio, solo veía un nuevo e inútil intento de alcanzarle con aquel sable para él de juguete…
Pero finalmente lo vio. No se había equivocado antes…
Gavin, mientras “volaba”, colocaba el sable para atacar de forma oblicua; pero de una manera que ya había visto con anterioridad…
-“¡No es posible! ¿Por qué él sabe eso? No le saldrá…”- En último lugar trataba de convencerse…
Pero Gavin avanzaba inexorablemente, con su posición -de cuerpo y sable- perfectamente definida; ya estaba preparado para soltar el ataque…
-¡¡Haaaa!!- Gavin, al fin, atacó con su sable… Cortando el viento…
El arma del joven guerrero describió un arco, amplio y a distancia de su objetivo, pero cuyos efectos no se iban a quedar ahí…
A aquellas alturas, Taisho ya era consciente de qué se trataba aquello… Una expresión de alarma -y casi de desesperación- invadió su rostro, al tiempo que sujetó con ambas manos su gran sable, estirando los brazos hacia abajo, de modo que el filo quedara mirando justo en la misma dirección que lo hacía él, delante y protegiéndole
Un potentísimo impacto alcanzó el arma del tipo, haciéndole por poco perder el equilibrio mientras trataba de contener esa fuerza que no quería creer… el sonido del viento cortándose -como un trueno- llegó después…
Gavin, que aún estaba “aterrizando” hacia delante, había permanecido atento a la evolución de su ataque… había visto que no había alcanzado el cuerpo del General… Este lo había parado. Llegó al suelo… aparentemente, su ataque no había funcionado…
Pero Gavin ya contaba con ello.
Sin darle apenas tiempo de reaccionar a su oponente -y situado a mucha menor distancia del mismo que antes- volvió a saltar de inmediato, hacia la altura de su cabeza…
Taisho, que aún sentía los efectos devastadores de aquella sacudida, estaba a punto de perder la cordura. Tenía el conocimiento suficiente para saber que, una técnica así, no se podía repetir alegremente en un lapso tan abreviado de tiempo… y aquel “niño” lo iba a hacer…
Prácticamente de un impulso, el General “tiró” de su sable hacia arriba, aún con ambas manos en la empuñadura, para contener el segundo intento, justo cuando tenía a Gavin prácticamente encima…
En menos de lo que dura un segundo, un instante antes, todo pareció volverse negro.
-¡¡¡Uaaaaaaaah!!!-Bramó Gavin, atacándole con su alma, efectuando la técnica correctamente por segunda vez consecutiva…
El sable de Gavin, al chocar contra el filo colocado de forma transversal, estalló. Taisho, a la vez que el tiempo parecía ir muy lentamente, iba abriendo los ojos cada vez más al ver lo que estaba pasando… los efectos de aquel golpe, en medio del sonido -de nuevo- de un trueno llegando tarde…
Gavin -al que no se le veían los ojos, cubiertos por el cabello castaño-, justo después de llegar al piso, a los mismísimos pies del General, cayendo con las rodillas flexionadas -y aún con el mango de su sable destruido en la mano, a un lado-, dio un salto en seguida hacia atrás, para alejarse de aquella distancia en la que era claramente vulnerable…
Mientras tanto, Taisho bajaba su arma -todavía sujeta con ambas manos, como si no la pudiese soltar-, tratando de controlarla… no podía evitar que vibrase sin parar, como si estuviera viva, a pesar de tener todos los músculos en tensión…
El sudor corría por el rostro del General… un sudor frío… Aquel joven era un auténtico peligro…
Y por ello, debía acabar con él en aquel mismo instante, ahora que se encontraba desarmado, ahí de pie, seguramente sin energía…
Gavin, permanecía erguido, con la cabeza ligeramente hacia abajo -todavía no se le podían ver los ojos-, con ambos puños a los lados, cerrados… Ni siquiera estaba claro que siguiera consciente…
Taisho, que ya había recuperado casi del todo el control sobre su propia arma, la llevó esta vez a un lado, a la altura de su cara -cuya expresión denotaba evidente miedo- y le ordenaba a su cuerpo que debía llegar hasta allí delante para acabar de una vez por todas con aquella seria amenaza…
Gavin no se movía. Ni hacía amago siquiera de hacerlo…
Taisho comenzó a caminar, empuñado su Gran Sable, con inevitable cautela hacia el joven inmóvil…
Tardó unos instantes en llegar a situarse enfrente de él. Entonces Taisho elevó más su arma para atacarle de forma similar a como lo había hecho Gavin momentos atrás… Le lanzó un tajo… que Gavin esquivó flexionando la columna hacia atrás y a un lado. Lo hizo como si no le hubiera costado esfuerzo… su rostro permanecía semioculto…
Taisho, intentando controlar sus emociones, apretaba los dientes en una faz que se iba desencajando con cada nueva acción de aquel “niño”… Volvió a levantar el sable.
Esta vez le atacó horizontalmente, apuntando a la garganta de Gavin… Pero este se agachó, de una forma que a Taisho le pareció que se tomaba su tiempo para evitar el mandoble… que no le hacía falta darse más prisa…
Este pensamiento hizo que perdiera el control y atacó acto seguido con un nuevo tajo oblicuo, aunque ahora por el otro lado…
En esta ocasión, Gavin tan solo tuvo que incorporarse y apartarse levemente hacia atrás; sin aparente problema…
Pero ahora él se disponía a actuar; mientras ladeaba ligeramente la cintura, progresivamente a ojos de su rival, llevaba el codo del puño que preparaba hacia atrás, dirigiendo la mano que tenía delante hacia la zona que parecía indicar que iba a golpear…
Taisho, que ya no se fiaba, y teniendo en cuenta la postura en la que se encontraba en aquellos momentos, decidió que lo más fácil sería utilizar la misma hoja de su sable para que la mano de aquel maldito niñato se hiciese polvo
Entonces Gavin golpeó. Taisho -tal como tenía pensado hacer- situó en el momento justo la amplia hoja de su arma entre él y la mano atacante de Gavin…
El puño -vertical- de este impactó sobre la superficie del sable de Taisho; en apariencia, un golpe sutil… Permanecieron en aquella posición durante varios segundos, sin que ninguno hiciera ni dijese nada… Hasta que algo comenzó a pasar…
-¿Qué… Qué ocurre?- Se preguntaba Taisho, notando algo raro
Pero Gavin, que aún se encontraba con el puño tocando el sable de su enemigo, sabía perfectamente de lo que se trataba… como se infería de su media sonrisa, lo único que podía percibirse en aquellos momentos de su expresión…
Naciendo del punto exacto donde había golpeado, comenzaron a aparecer unas grietas… minúsculas al principio… crecientes después… El sonido del acero resquebrajándose cada vez era más evidente…
Taisho abrió los ojos de forma desmesurada cuando vio con espanto cómo su sable se rompía en mil pedazos… en una lluvia de fragmentos metálicos…
Gavin no tenía ninguna intención de apartarse inmediatamente… no le hacía ninguna falta…
Al General tan solo le salían breves sonidos guturales ante aquello… Todavía no se lo podía creer…
El Gran Sable había sido destruido.

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