lunes, 18 de noviembre de 2013

6 Warriors - Capítulo 28

6 WARRIORS

Yun contra Abahai.


Yun se encontraba en medio del extenso patio del cuartel frente a aquella mole malcarada de sonrisa inquietante…
-Que quién ereees…- Le volvió a preguntar aquel gigante denotando cierta carencia de inteligencia, observó Yun…
Este se dio cuenta, además, que parecía que aún podría librarse de aquel tipo que tan mala espina le daba…
-Eeeh… ¡Un soldado! ¡Sí! ¡Soy un soldado!- Dijo, adoptando de pronto una exagerada pose de firmeza marcial.
Sin esperar respuesta, y pretendiendo (a pesar de ser consciente de lo mal que le había salido…) que hubiese colado, comenzó a caminar como si tuviese las extremidades agarrotadas, con un paso mal imitado dando grandes zancadas camino de la puerta por donde había accedido al patio un rato antes, hacia donde miraba fijamente con una expresión de exagerada concentración…
Pero cuando pasaba justo al lado de aquel grandullón que le hacía sombra por completo, una mano enorme se posó con relativa calma, aunque no floja precisamente, sobre el hombro de Yun; que se detuvo de inmediato, alarmado…
Entonces este notó como la cabeza de aquel ser se le acercaba casi empujando el aire que los separaba…
-Pues no te había visto por aquí antes…- Le dijo, suspicaz, con un tono calmo.
Yun aún miraba hacia la salida (¡La salida!) tratando de pensar rápidamente…
-Eeeeh… Estooo… ¡Es que soy nuevo! ¡De hoy mismo! ¡Encantado!- Se apresuraba en decir, convenciéndose a si mismo con que eso debería bastar…
Pero aquel tipo lo miraba, rascándose el mentón, con muchas sospechas.
-¿Y cómo te llamas?- Quiso saber, inquisitivamente…
Yun se sobresaltó, apretando los dientes y abriendo mucho los ojos ante aquella inesperada pregunta… “¡Pesado preguntón…!”
-Yo… Pues… ¡Huei! ¡Sí, sí! ¡Me llamo Huei!- Trató de convencerle…
Sabía que Huei lo mataría si algún día se enteraba…
Aquel tipo se quedó pensativo de nuevo… “¡Déjame ya, pesado!”, se impacientaba Yun… Entonces a aquel individuo pareció ocurrírsele algo.
-Y dime… Huei…- Aquí Yun se comenzó a arrepentir de haber utilizado ese nombre…- ¿A qué división has sido asignado?- Le preguntó mientras le miraba atentamente ladeando la cabeza y entornando los ojos…
Ahora sí que la había hecho buena. Bueno, con cualquier número bastaría…
-¡La 27!- Pero Yun se dio cuenta que, con toda seguridad, se había pasado…
Entonces aquel tipo sonrió de una manera que a Yun no le gustó nada; era una mezcla entre malévola y triunfal…
-En este cuartel no existen divisiones… ¡Eres un impostor!- Exclamó, comenzando a apretar con su manaza el hombro de Yun…
Pero este se escabulló a tiempo y trató de dirigirse a la puerta de salida…
Entonces aquel tipo enorme levantó su también enorme pie embutido en una bota gruesa y, al notar Yun la repentina oscuridad que se cernía sobre él, saltó hacia atrás justo antes de que aquel diese un terrible pisotón en el suelo que provocó un agujero con la marca de su huella…
Yun saltó varias veces más, girando verticalmente sobre si mismo y ayudándose con las manos, para apartarse lo máximo posible de aquel tipo tan peligroso… y que además le había descubierto.
-No sé qué haces aquí… pero te aplastaré por ser un maldito intruso…- Le comunicó el gigante a Yun…
Este sabía que no le iba a quedar más remedio que enfrentarse a aquel tipo inmenso. Entonces se fijó mejor en su atuendo: aparte de las botas negras, guantes también negros, pantalones ajustados de un color fucsia que hacía daño a los ojos, una especie de chaleco cerrado del mismo color, con una camiseta negra sin mangas muy gastada debajo y un colgante parecido a una cadena que hacía juego con su arma, la cual comenzaba a agitar cada vez a más velocidad…
Aquel tipo abrió la boca en una sonrisa que casi parecía más una mueca y Yun vio que le faltaban algunos dientes…
-¡No sé como has entrado aquí, chaval! ¡Pero yo te ayudaré a salir…!- Se “ofreció” aquel gigante agitando mucho más fuerte y rápido la cadena terminada en hoz…
Yun, como de costumbre, no se dejaba intimidar ante aquella palabrería propia de un bravucón… Se concentró al ver que este se acercaba lenta pero inexorablemente…
-¡Toma esto!- Exclamó el gigante lanzando finalmente la hoz a toda velocidad hacia las piernas de Yun…
Pero este no se alteró mientras la veía venir… saltando en el momento preciso que aquel “disco” se estrellaba en el suelo haciendo saltar esquirlas…
Aquello llamó la atención del gigante, que no se esperaba que aquel alfeñique tuviese aquellas habilidades… Entonces sonrió, con ojos maliciosos y con evidente satisfacción. Mejor, pensó. Así sería más divertido…
Yun aprovechó que aquel tipo estaba distraído (y tenía su arma “lejos”) para salir corriendo e intentar escapar una vez más…
Pero el gigante se dio cuenta enseguida de sus intenciones y tiró bruscamente de su arma con la intención de “barrer” a aquel escurridizo…
Yun por poco no lo consigue. Se percató en el último momento de lo que le venía por detrás y saltó por los pelos mientras veía como el arma retornaba a las manos de su dueño…
Yun tuvo que detenerse en seco. Ahora ya estaba aquel gigante preparado de nuevo.
-Je, je, je. ¿Adónde ibas?- Le preguntó con sarcasmo…
Yun esbozó una sonrisa en su rostro de preocupación…
-Mira que me gustaría quedarme a jugar aquí contigo, pero tengo cosas más importantes que hacer…- A Yun se le llegó a pasar por la cabeza que a lo mejor aquel tipo podría llegarle a dejar en paz… al fin y al cabo él solo quería largarse de allí (aunque fuera en dirección contraria a la que pensaba el grandullón…)
Pero sabía que no le dejaría irse de allí…vivo. El gigantesco soldado volvió a hacer girar su arma sin decir una palabra, borrando cualquier rastro de sonrisa de su rostro.
Yun volvió a prepararse ante el siguiente ataque…

Gavin había llegado a una zona al aire libre lleno de plantas de diferentes tipos aquí y allá. Le parecía mentira que en aquel sitio hubiera un lugar así… Incluso había flores, normalmente una de cada tipo; y una fuente de la que manaba agua fresca… Así y todo, Gavin avanzaba con cautela…
Al girar un recodo, llegó a una especie de patio cerrado en el cual estaban dispuestas en las paredes un considerable número de armas. Se fijó en que, en su mayoría, eran sables y espadas de práctica… Aquel debía ser el lugar donde los soldados eran instruidos en el manejo de las armas. Pero aquel sitio no tenía más salida, de modo que Gavin decidió volver por donde había venido…
Pero no fue posible. Justo al darse la vuelta, un individuo permanecía erguido justo frente a él, a escasos metros… Lo que más le preocupaba a Gavin era que no lo había visto ni oído venir… ni había notado nada…
Era un tipo de más o menos su edad, un poco más alto que él y de parecida constitución; pelo castaño y largo bajo un sombrero de ala ancha, que le cubría los ojos, de color verde oscuro, al igual que su capa; túnica ajustada negra al igual que los pantalones, también ceñidos; guantes y botas marrones, y una faja ancha de color blanco. A un lado de la cintura, medio oculto por la extensa capa, llevaba un sable enfundado…
Entonces algo llamó mucho la atención de Gavin: junto al sable… también llevaba una espada…
-Creo que te has perdido…- Dijo aquel joven con un tono semejante a la ironía…
Gavin estaba tan absorto en sus pensamientos (¿cómo era que no lo había visto venir?) que le pillaron por sorpresa aquellas palabras. Aquel individuo alzó la cabeza dirigiéndole una mirada y sonrisa mordaces… Tenía los ojos oscuros y almendrados…

Yun se encontraba frente a aquel tipo de tamaño descomunal en el mismo centro del patio exterior. Este no dejaba de dar vueltas a su arma mientras Yun se preparaba para un nuevo lanzamiento…
Entonces aquel grandullón se fijó mejor en aquel chaval… Era un mequetrefe, concluyó, ampliando su desagradable sonrisa y decidiendo que no valía la pena hacerlo durar más…
-¡Te vas a enterar por interrumpir mi siesta anterior a la cena!- Le dijo, a pesar de que no se sentía “molesto”; le venía muy bien aquel poco de ejercicio…
Yun observó que ahora hacía girar la hoz del extremo de la cadena  a gran velocidad… Pero él estaba atento y preparado…
El gigante lanzó con fuerza su arma en dirección a Yun, con la clara intención de partirlo en dos… Pero Yun saltó a tiempo, sin mayor problema, y cayó sobre la cadena aún en tensión…
-¡Aaaaaaa…!- Exclamaba Yun a medida que corría sobre la cadena en dirección a su enorme contrincante, ante la expresión de asombro de este último…
Entonces, cuando llegaba al final del “recorrido”, saltó y se dispuso a darle una patada cayendo hacia aquella cara de gran tamaño… Pero aquel tipo tenía reflejos y le dio un manotazo con el dorso de la otra mano como si apartara un mosquito…
Yun, algo dolorido, consiguió dar una vuelta en el aire antes de llegar al suelo. Dirigió una mirada hostil a aquel desgraciado que ahora lo miraba sin inmutarse en absoluto…
-Vaya, vaya… Veo que eres muy ágil, je, je, je… Pero no lo suficiente, me temo…- Aquí adoptó una expresión inquietante…
Aquellas palabras tocaron la moral de Yun, que abandonó toda prudencia y fue derecho a demostrarle a aquel gran estúpido que lo estaba subestimando… El tipo sonreía satisfecho al ver que aquel tonto había caído en su trampa…
Yun corría cada vez a más velocidad, con expresión muy seria… ¡¿Qué se había creído ese…?!
Cuando consideró que se encontraba a suficiente distancia, saltó lo más alto que pudo, hasta quedar a una altura considerable, por encima de la de su adversario, y se dispuso a atacar del mismo modo que antes pero más fuerte…
Pero su contrincante sonreía mientras hacía girar en esta ocasión el otro extremo de la cadena, acabado en un peso… aunque Yun no se estaba dando cuenta… Aquel tipo lo había decidido en el último momento… para hacerlo durar un poquito más…
-¡Aaaaaah!- Exclamaba Yun dirigiéndose derecho al centro de la cara de aquel maldito…
Pero este lo estaba esperando. Súbitamente lanzó el extremo de la cadena que tenía preparado hacia la pierna de Yun… Este se sobresaltó.
-¡¿Pero qué…?!- Decía, impotente, mientras veía la cadena enrollarse como una serpiente sobre su pierna aún en extensión…
Cuando notó que lo tenía atrapado, aquel tipo no se lo pensó y tiró con fuerza hacia el suelo… haciendo que Yun se estrellara de frente contra el mismo…
-¡Uuugh!- Gimió de dolor, cerrando los ojos con fuerza y sintiendo aún el impacto en la cara y rodillas, a pesar de haber amortiguado el brutal golpe levemente con las manos…
Entonces, para su consternación, se percató de que aún tenía la pierna aprisionada por la cadena, que comenzaba a tirar de él…
-¡Je, je, je!- Aquel tipo reía cada vez con más fuerza mientras tiraba…
Yun trataba de aferrarse sin éxito a alguna parte… pero no había nada en aquel suelo liso… y aquel tipo seguía arrastrándolo…
Aún así, Yun conseguía ralentizar el arrastre, haciéndose daño en los dedos y uñas de las manos… Aquel tipo notaba que ahora le costaba más… Por lo que tiró más fuerte.
-¡Aaargh!- Yun notaba como raspaba contra el suelo a medida que aquel gigante tiraba ahora con más fuerza…
Entonces, cuando vio que lo tenía donde quería, este tiró bruscamente, haciendo que Yun se elevara del suelo…
-¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡A volar!- Se jactaba el gigante mientras lanzaba a Yun en dirección a una de las columnas situadas cerca de la salida al patio…
Yun recorrió una importante distancia “volando” a gran velocidad en dirección a la mole de piedra… No sabía qué podía hacer para evitarlo…
Y no pudo. Se estrelló de espaldas contra la columna. Yun abrió la boca y más los ojos en ese preciso momento, sintiendo que se le había cortado la respiración… ahora parecía que todo iba más despacio mientras “flotaba” en el aire…
Volvió a caer boca abajo en el suelo, esta vez sin posibilidad de amortiguar el golpe con las manos; Yun estaba al borde de la inconsciencia…
Pero no tuvo tiempo de perder el conocimiento. Aquel maldito gigante ya volvía a tirar de él, arrastrándolo por el suelo… cada vez, tenía más cadena recogida, encontrándose Yun más y más cerca del gigantón… Aquel tipo no paraba de sonreír de satisfacción…
Finalmente lo tenía ante él; un pingajo, colgado de su cadena… Al ver que ya no se movía decidió, no sin cierto fastidio, que ya había llegado la hora de dejar de “jugar”…
-Creía que me divertiría más contigo…- Casi se lamentaba, soltando cadena…
Entonces de otro brusco tirón, volvió a elevar a un inmóvil Yun y comenzó a girarlo a su alrededor con progresiva velocidad… Yun giraba cada vez más y más rápido… El próximo golpe sería el peor de todos… Aquel tipo notó que ya había ganado velocidad suficiente, mientras se oía la cadena zumbar por todo el patio…
-¡Revienta y muere!- Vociferó con saña justo cuando dirigía el “bulto” formado por Yun hacia el suelo…
Era lo que este estaba esperando. Justo al llegar al suelo, detuvo el choque con ambas manos, demostrando que no solo era capaz de realizar proezas con las piernas… El gigante notó que algo raro pasaba…
-¿Eeh?- Dijo, poniendo cara de idiota…
Antes de que se diera cuenta de lo que estaba pasando, Yun, impulsándose con los brazos, se puso en pie de un salto. Inmediatamente, pisó con fuerza la cadena que tenía ante sí, aún rodeándole la otra pierna… Sin saber todavía muy bien qué ocurría, el gigantón se vio tirado hacia delante con una fuerza que no se esperaba…
Entonces, cuando Yun lo tuvo a tiro, saltó y le dio una tremenda patada en todo el centro de la carota…
-¡¡¡Aaaaauuuuu!!!- Se lamentaba el gigante llevándose las manos a la nariz, de donde comenzaba a manarle sangre en abundancia…
Mientras tanto, Yun aprovechaba para quitarse la cadena de la pierna… Entreabriendo un ojo, el gigante vio a Yun…
-Te… Te mataré…- Le aseguró, temblando de furia…

A aquellas horas llegaba el último grupo de soldados que había hecho su turno en aquel distrito. Y entonces se encontraron con aquel panorama…
-¡¿Qué ha pasado aquí?!- Exclamó uno de ellos al ver a sus compañeros tirados por el suelo…
Sin embargo, no estaban ni Lei, ni Yi, ni el cuerpo de Feng…
-¡Parece que han entrado!- Dedujo otro, al ver a los dos encargados de custodiar la puerta sin sentido…
Entonces el que iba en cabeza, al mando, frunció el ceño y su expresión se tornó muy grave…
-Debemos avisar de inmediato al General.

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