lunes, 2 de diciembre de 2013

6 Warriors - Capítulo 29

6 WARRIORS

El genio de la patada giratoria.


-Uy… Uuuuh…- Se dolía aún el gigante…
Yun, a pesar de mantenerse en pie y en guardia, notaba como le dolía todo el cuerpo… cerró un ojo a la vez que apretó los dientes al notar una nueva punzada en la espalda…
Cada vez había menos luz; el sol prácticamente había desaparecido ya tras las montañas que desde aquel punto del cuartel no se podían ver…
-Te vas a enterar…- Murmuró el soldado mientras comenzaba a preparar de nuevo su arma…
Yun permanecía atento. Se sentía lo suficientemente en condiciones para continuar con el combate… Tras un momento en el cual el gigante giró la cabeza hacia atrás desde abajo, volvió a mirar al frente, aparentemente recuperado, aunque con la nariz visiblemente magullada. Y muy furioso…
Yun observaba como aquel gigantón comenzaba de nuevo a dar vueltas a la cadena… Pero esta vez lo que giraba era aquella especie de hoz…
Casi imperceptiblemente, a medida que aquel tipo furioso iba haciendo girar la cadena más y más rápido, Yun iba retrasando su posición ante la inminencia del ataque… Por la mirada de aquel, Yun sabía que cualquier lanzamiento iba a ir con clara intención de cortarle en dos…
-¡¡Muere insecto!!- Exclamó el gigante al tiempo que lanzaba la hoz con todas sus fuerzas hacia donde se encontraba Yun…
Este podía oír como el arma de su contrincante rasgaba el aire mientras se aproximaba a toda velocidad hacia donde se encontraba… Saltó en el momento justo y la hoz se clavó en el suelo limpiamente… Al verlo desde el aire, a Yun le quedó muy claro que estaba bien afilada…
Chistando con desprecio, el gigante retiró bruscamente el arma del lugar donde se había clavado tirando de golpe de la cadena mientras apretaba ligeramente los dientes. Con unos rápidos y hábiles movimientos con la cadena recuperó su arma en pocos segundos… Mientras esto sucedía, Yun llegaba al suelo…
-Vaya con el saltarín…- Mascullaba el gigante despectivamente… la furia no le disminuía un ápice…
Yun, además del persistente dolor general, comprobó alarmado que el salto que acababa de dar le había cansado más de lo que debía… A partir de ahora, tendría que administrar mejor sus fuerzas…
Entonces vio que el gigante, una vez más, volvía a hacer girar su arma… Esta vez no estuvo tanto rato antes de lanzarla.
-¡Uaaargh!- Emitió al tiempo que la lanzaba con igual o más fuerza que antes…
Yun veía aproximarse la hoz a exagerada velocidad… pero sabía que debía esperar al último momento… Finalmente, justo a tiempo, aunque por muy poco, saltó y evitó el ataque… Pero esta vez no saltó tan alto…
El gigante, aún con sus cortas luces, se dio cuenta de esto. Y no pudo evitar esbozar una leve y malintencionada sonrisa…
Yun llegó al suelo. A pesar de haber saltado menos, notaba cómo cada vez estaba más cansado… su cuerpo quedó bastante debilitado después de permanecer a merced de aquella mole… Y vio cómo su adversario volvía a sacar su arma del suelo y la recuperaba más rápidamente que antes, si cabía…
Pero es que ahora que había visto que aquel niñato estaba débil, le urgía recuperar cuanto antes su arma… ahora le tenía
Yun no había pensado siquiera en la posibilidad de que aquel enorme tonto se hubiera percatado de su estado físico actual…  Pero su adversario se disponía a aprovechar aquella circunstancia…
-¡Ahora sí que no te escapas!- Lo amenazó, lanzando de nuevo la hoz con una temible fuerza bruta…
A Yun le llamó la atención aquella súbita reacción. Pero evitó el ataque una vez más saltando lo justo en el momento adecuado…
Pero entonces algo comenzó a pasar. Antes de que Yun tocara el suelo, aquel gigante se las había ingeniado para recuperar en seguida su arma… Y para alarma de Yun la volvió a lanzar de inmediato… justo al lugar hacia donde estaba cayendo…
-¡Oh no!- Exclamó mientras descendía inevitablemente hacia el lugar del impacto…
-¡Ja, ja, ja, ja, ja!- Soltó el gigantón una risotada mientras sujetaba la cadena y contemplaba ansioso la escena…
El tiempo parecía ir ahora más despacio. Entonces, mientras Yun estaba a punto de llegar al suelo, calculó que aún tendría un breve instante para impulsarse de nuevo y evitar el filo letal… y, nada más notar contacto con la tierra, volvió a impulsarse con todas las fuerzas que le quedaban…
La hoja de la afilada hoz pasó rozándole la suela. El gigante gruñó al ver que no le había salido bien lo que pretendía… Pero no pensaba parar… Vio que aquel monigote aún “volaba” por el aire, bastante alto… Así que, esta vez, le alcanzaría en el aire…
-Esquiva esto si puedes…- Decía, sin que Yun pudiese oírlo, preparándose para lanzar la cadena recuperada por enésima vez…
Yun entendió enseguida sus intenciones… pero debía confiar en que aquel grandullón calculase mal una vez más…
Y el gigante lanzó su arma. Yun, desde donde se encontraba, todavía en el aire, estaba comprobando para su consternación, desde la distancia, que aquel idiota no había errado en su estimación en aquella ocasión… El filo de la hoz iba directamente hacia él…
El gigante, aún en la posición de lanzamiento, permanecía atento a las evoluciones de la cadena que iba estirándose a medida que el extremo terminado en hoz se aproximaba a su objetivo… esta vez sabía que no fallaría…
Y no falló… del todo. Yun, por muy poco, consiguió ladear el tronco a tiempo justo cuando el proyectil pasaba a toda velocidad junto a él… aunque llegó a herirle en un costado…
-¡Ugh!- Gimió Yun al notar la fría hoja cortándole al pasar de largo…
Desde donde se encontraba, el gigante trataba de fijarse bien en el resultado de su ataque… pero comprobó con indignación que aquel maldito aún seguía vivo… y entero…
Al volver a llegar al suelo, Yun percibió y vio como el arma planeaba por encima de su cabeza mientras se dirigía de nuevo a las manos de su dueño…
Este, con cara de muy pocos amigos, apretaba ahora la cadena con fuerza; muy enfadado… Yun casi no podía más, aunque trataba de disimularlo para que su enemigo no se diera cuenta… Y Yun vio que este fruncía aún más el ceño.
-¡Está bien! ¡Podemos tirarnos aquí todo el tiempo que haga falta!- En referencia a la poca luz que quedaba del día- ¡Pero te aseguro que hoy no saldrás entero de este lugar!- Le aseguró.
La verdad era que Yun se encontraba en serios apuros… Veía que el gigante no estaba para nada cansado… Y él, en cambio, estaba en las últimas… Si el combate no terminaba pronto, Yun estaba perdido…

Los últimos rayos del sol iluminaban el patio cerrado en el que se encontraban Gavin y el personaje misterioso. Semioculto bajo su sombrero de ala ancha, este observaba a aquel con una ligera sonrisa y mirada confiada…
-Aún no me has dicho quién eres. Se me había pasado por la cabeza que tal vez fueras nuevo… pero estoy seguro de que no es así, ¿me equivoco?- Habló, con tono tranquilo.
Gavin no dijo nada, manteniéndose alerta, confirmándole a su interlocutor que estaba en lo cierto solo con su expresión…
Aquel tipo sonrió un poco más momentáneamente. Estaba claro que había descubierto a Gavin. Pero este no percibía malas sensaciones provenientes de aquel personaje extraño… aunque sí sensación de peligro. No sabía explicarlo…
Entonces Gavin vio que aquel dirigía una mirada elocuente hacia su arma, aún enfundada a un lado de la cintura.
-Me pregunto si realmente sabes manejar ese arma…- Le dijo, con cierto tono de desafío…
Aquel comentario no dejó indiferente a Gavin…
-Espero que no me hagas tener que demostrártelo…- Le siguió el juego
Esto le hizo gracia al individuo desconocido. Pero se estaba animando…
-Antes de nada me presentaré. Y perdona por mi falta de educación- se disculpó.- Yo soy el instructor de armas de este cuartel. La verdad es que no llevo mucho tiempo aquí… A pesar de que, sinceramente, no me importa lo que estés haciendo aquí, tengo órdenes que me obligan a deshacerme de los intrusos…- Hizo una pausa.- Pero no me interesa matar por matar… Así que, te propongo algo: luchemos. Si, como mínimo, consigues desarmarme, podrás seguir tu camino- le desafió.
Gavin no entendía muy bien de qué iba aquel tipo… y le llamaba la atención aquello de que fuera instructor cuando no sería mucho mayor que él… Pero aquello le pareció perfecto.
-Muy bien. Yo me llamo Gavin. Y acepto tu desafío- contestó, decidido.
Esto satisfizo al instructor de armas.
-De acuerdo. Vamos a ver de lo que eres capaz…- Decía, como si estuviese ejerciendo en aquel momento de instructor ante un alumno más, mientras sacaba su sable de la funda.

Yun estaba exhausto y todavía dolorido… jadeaba cada vez más… Pero, aún así, continuaba esquivando la temible arma de su adversario… Este, a pesar de que aquel alfeñique conseguía saltar a tiempo cada vez que le lanzaba la hoz con todas sus ganas, seguía atacando una y otra vez… Yun sabía que, si aquello seguía así, tarde o temprano le alcanzaría de lleno… Porque ya tenía algunos rasguños…
-Vale… Tendré que cambiar de táctica- Llegó a la conclusión…
Entonces, para sorpresa del gigante, ya que había entrado en cierta “monotonía”, Yun comenzó a correr a considerable velocidad hacia un lado del patio…
-Je, je, je… No sé que pretendes pero no te servirá de nada…- Dijo, sonriendo de aquella forma tan desagradable…
Inmediatamente volvió a preparar su arma, que cada vez giraba a más velocidad… Intentaba “calcular” donde tendría que lanzar para que coincidiera… Ya.
-¡Allá va!- Soltó, burlón.
La cadena volvió a estirarse una vez más a medida que la hoz cruzaba el patio en pocos segundos en dirección hacia donde se dirigía Yun…
-Menos mal que es tonto- no pudo evitar decir Yun, sonriendo satisfecho…
Hizo un quiebro y comenzó a correr en dirección contraria; aunque, esta vez, oblicuamente y avanzando a la vez…
Al gigante se le quedó cara de bobo mientras veía como su hoz se estrellaba en un lugar en el que no había nadie desde hacía un rato… Aquello lo enojó…
-¡Maldito!- Exclamó al tiempo que volvía a tirar de la cadena para recuperar su arma de inmediato…
Yun no dejaba de correr, tratando de ganar posiciones… El tipo enorme lo seguía con la mirada…
-¡Muere de una vez!- Exclamó, ya impacientándose, al tiempo que atacaba otra vez…
Yun, desde donde se encontraba, moviéndose sin parar, veía salir a toda velocidad aquella hoz y dirigirse hacia donde iba él… Pero ya sabía lo que tenía que hacer…
-¡Fallaste otra vez!- Se pitorreó el joven al tiempo que volvía a cambiar bruscamente de dirección, aproximándose cada vez más al gigante…
Este no perdió el tiempo, apretando los dientes desiguales con rabia, y recuperó su arma a demasiada velocidad en opinión de Yun… La lanzó casi a la vez…
-¡Mierda!- Exclamó el joven guerrero ante la inesperada puntería de aquel tarugo…
La hoz le pasó muy cerca del pelo… justo antes de que volviera a girar de forma brusca en el otro sentido…
A medida que Yun se acercaba, se iba centrando en frente de su enemigo, zigzagueando… Pero era consciente de que ahora se exponía más…
-¡Aaaaargh!- Rugió el gigante lanzando la letal hoz cuando pensaba que lo tenía a la distancia suficiente para destrozarle…
Yun lo esquivó a duras penas y trató de acelerar para llegar cuanto antes a la posición del otro… Pero casi no lo cuenta al saltar a tiempo cuando la hoz volvía hacia sus pies…
A pesar de ser consciente de que era difícil que lo consiguiera, trató de recorrer los metros que le quedaban con un último acelerón… Pero el otro sonrió al ver cómo se lo ponía en bandeja…
-¡Veo que tú también quieres terminar ya! ¡Pues espera, que yo te ayudo!- Exclamó, escupiendo a la vez…
Entonces, por efecto del extremo cansancio, Yun trastabilló… en el peor momento… el gigante había lanzado su arma… el joven pensó que todo acabaría allí…
Pero consiguió moverse a un lado; lo justo para que “sólo” le hiriese en un brazo… aunque causándole un profundo corte… Por la fuerza del impacto (y la extenuación) Yun cayó al suelo.
-Por fin te quedas quietecito…- Dijo el gigantón, arrastrando las palabras, y comenzando a jadear también de cansancio…
Yun trataba de levantarse pero no podía… El gigante estaba disfrutando viendo como de una vez por todas tenía a aquel mequetrefe en un solo sitio… Sin decir nada más, comenzó a hacer girar la cadena con más fuerza que nunca, haciendo zumbar la hoz con un sonido que lo llenaba todo…
Pero no entraba en los planes de Yun rendirse. Sólo tendría un intento… Pero ya sabía lo que iba a hacer…
La cadena seguía girando… y la hoz zumbando… El momento se acercaba…
-¡¡¡Muereeeee!!!- Vociferó el gigante, haciéndose polvo la garganta, al tiempo que lanzaba con absolutamente todas las fuerzas que le quedaban la hoz del extremo de la cadena hacia donde se encontraba Yun, a pocos metros y aún en el suelo…
Yun abrió mucho los ojos, concentrándose súbitamente… Se fijó en que el otro extremo de la cadena le rodeaba el cuerpo al gigante…
-¡¡Ahora!!- Exclamó, cambiándole la mirada.
Todo sucedió a una velocidad pasmosa. Yun, con un impulso de las manos, se incorporó quedando boca abajo, con las manos apoyadas en el suelo y los brazos estirados, justo un instante antes de que llegara la hoz, directamente hacia él… elevándose por el mismo impulso unos centímetros del suelo en el mismo momento que pasaba el arma letal por debajo de sus manos, y clavándose un par de metros más allá…
Entonces, sacando las fuerzas de no sabía dónde, Yun, al volver a tener las palmas sobre el suelo, comenzó a girar de un tremendo impulso las piernas, que dejaron de verse durante unos segundos, mientras la cadena se enredaba en las mismas… A la vez, y sin tener ni idea de lo que estaba pasando, el gigante, aprisionado por sus propias cadenas, salió despedido hacia delante con una fuerza que no se imaginaba, llegando a elevarse en el suelo…
-¡¡¡Nooooooo!!!- Gritaba mientras caía en el torbellino formado por las piernas de Yun girando a toda velocidad…
El gigante recibió un sinfín de patadas por todo el cuerpo que lo acabaron mandando varios metros hacia atrás, “volando” a considerable altura… Finalmente cayó en el suelo, con gran estruendo, quedando boca arriba con los ojos en blanco. Derrotado.
Yun paró de girar. Se quitó como pudo la cadena, sin dejar de mirar hacia el suelo con el pelo sudoroso y rubio echado hacia delante…
Cuando acabó, levantó la vista, con expresión de agotamiento, y vio el cielo nocturno iluminado por la luna antes de cerrar los ojos y caer hacia adelante. Perdiendo el conocimiento.

-¡Haaa!- Exclamó el instructor lanzando un tajo horizontal que Gavin detuvo con su sable a duras penas, ayudándose con la otra mano…
Este trataba de contener, no sin esfuerzo, el arma de su adversario; mientras este le dirigía una sonrisa de tranquila superioridad…

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